Telmo Ucha tomó posesión como concejal del Concello de Ourense, y tras días de suspense deshojó la margarita al comprometer su "absoluta lealtad al alcalde de Ourense" Gonzalo Pérez Jácome, al que brindará ese tercer edil (el regidor gobierna ahora mismo con solo otro edil), imprescindible para que pueda convocar juntas de gobierno. "Lo que pretendo es que no se bloquee la ciudad", indicó el concejal en un comunicado enviado al remate del pleno. Mantuvo sin embargo parte del suspense al señalar que "no daré a conocer hasta dentro de cinco días el plazo que me da la normativa, si me quedo en las filas de Democracia Ourensana (el partido del alcalde y por el que se presentó a la elecciones ) o voy al grupo de no adscritos" .

Es decir que no queda cerrada aún la puerta a esa moción de censura, que la oposición busca estos días aún con más ahínco, y que sería mucho más fácil creen, con la suma del voto de Ucha si este se confirma como no adscrito.

Jácome ganó algo de oxígeno ayer para poder gobernar ahora con tres concejales de 27 que tiene a corporación, tras quedar en mínimos, después de que 5 de sus 7 ediles de DO lo denunciaran en Fiscalía por graves irregularidades en la gestión de cuentas del partido y donaciones forzosas de hasta el 60% del sueldo que exige a sus asesores municipales, y de que los 7 ediles del PP, renunciaran a sus concejalías rompieran el pacto con DO en tanto el alcalde no aclarase las graves acusaciones, algo que todavía no ha hecho.

Sin embargo pese a esta nueva tabla de salvación que Ucha le ha dado a su alcalde, la posición municipal de Ourense, trabaja a destajo para tratar de presentarle una moción y desalojarlo de la Alcaldía. El binomio PSOE, con escaños, más PP con 7, sumaría 16 concejales de 27 superando con creces la mayoría de 14, suficiente para quitarle a Jácome el bastón de mando. Al parecer tanto el PP gallego como el PSOE desde Madrid están forzando ya soluciones, para un pacto con un alcalde del PSOE, y en las últimas horas se dejó correr el rumor de que podría ser una alcaldesa, pues se empieza a a barajar incluso el nombre de la edil socialista Natalia Rodríguez, como alcaldesa de consenso, ante la reticencia del PP y parte del PSOE a que el alcalde que salga de esa posible moción sea el actual presidente del grupo municipal socialista Rafael Villarino. Este último sin embargo tiene el apoyo de las cúpulas gallega y estatal, lo que complicaría ese puzzle.

Todas las pujas están abiertas. La obra posibilidad la de sumar los 9 ediles del PSOE mas 2 de BNG, 2 de Ciudadanos y el de este nuevo edil Telmo Ucha, en el supuesto que pase a ser no adscrito y apoye la moción sigue abierta y dejaría fuera de juego los 7 escaños del PP y los de ediles de DO críticos con Jácome que serían totalmente innecesarios si triunfa esta última combinación. Pero también hay informes internos según los cuales el voto de Ucha sería legalmente el de un tránsfuga, con lo cual no se podría sumar los 14 escaños necesario.

El nuevo concejal, o mejor la decisión que este podría adoptar ayer eran la incógnita en un pleno en el que no faltaron más episodios insólitos como cuando el secretario del pleno leyó un escrito al inicio sesión explicando que había recibido diferentes escritos de dos grupos distintos de Democracia Ourensana uno anunciado que Armando Ojea había sido nombrado portavoz del grupo y un segundo escrito en el que Miguel Caride (uno de los ediles críticos con Jácome) se arrogaba ese cargo. Además en un tercer escrito, indicó el secretario del Concello de Ourense uno de los dos grupos de DO les anunció que eran mayoría y habían expulsado al propio Gonzalo Jácome de su grupo El secretario señaló que había escrito al Ministerio de Interior para que le explicara quien era el representante legal de DO en el Concello y aclarar así cual era el portavoz del grupo. "El representante legal de DO soy yo", volvió a intervenir con sorna el alcalde, sentado en cada pleno al lado del secretario municipal.

Al final la exedil de Hacienda Ana Morenza saludó al nuevo edil tras la toma de posesión de Telmo Ucha con el lema que definió la situación: "Bienvenido al circo".