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Faro de Vigo

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El precio del suelo urbano en Galicia sube hasta 109 euros, la mayor cifra desde 2012

En 2019, la superficie que se vendió en la comunidad fue un 27% inferior a la de un año antes; las transacciones, un 15% menos y el valor de esas compraventas, un 13% menos

Solar en la calle Emilia Pardo Bazán en Vigo donde se construirá un bloque de viviendas. // Ricardo Grobas

El suelo urbano vive su particular burbuja de precios. Mientras cae la compraventa de suelo, la superficie que se vende y el valor de esas transacciones, el coste del metro cuadrado en la comunidad gallega repuntó un 9,9% en el primer trimestre del año hasta los 109,8 euros, una cifra que no se alcanzaba desde finales de 2012.

Los dueños de las parcelas urbanas parecen hacer caso omiso a las señales de finales del pasado ejercicio que alertaban de un enfriamiento del sector de la construcción en Galicia. Entre enero y marzo, el precio de suelo repuntó un 27% con respecto al trimestre anterior, el período octubre-diciembre. No es el único incremento de los últimos años. El precio de este tipo de solares subió un 24,9% en 2018 al pasar de 77,5 euros a 96,8. Ahora, ha superado la barrera de los 100 euros por metro cuadrado.

Y este incremento se produce pese a que la mayoría de las variables relacionadas con los terrenos para construir viviendas en la comunidad presentan números rojos. Las transacciones cayeron en el primer trimestre un 68% con respecto al trimestre anterior y un 53% en tasa interanual. El valor de esas transacciones también se desplomó un 55% con respecto al trimestre anterior y un 66% con respecto a hace un año. Lo único que se incrementó fue la superficie vendida: un 19% en tasa trimestral y un 12% anual. Es decir, se vendió más suelo urbano en la comunidad, pero el valor de esas transacciones fue menor.

Si lo que se compara son años cerrados, el total de 2019 con el total de 2018, las transacciones de parcelas urbanas entre particulares o empresas en Galicia en 1019 generaron 42,2 millones de euros, un 13,7% menos que el año precedente. Las compraventas fueron 486, un 15% menos. En cuando a la superficie, se vendieron 459.800 metros cuadrados, un 27% menos.

Pese a estos datos tan negativos, los promotores inmobiliarios siempre han insistido en la existencia de demanda de vivienda nueva en los grandes entornos urbanos de Galicia, sobre todo en las ciudades de A Coruña y Vigo, y que la mejora de las cifras de empleo asociada a la recuperación económica, ahora lastrada por el coronavirus, permitiría construir de nuevo en estos puntos y no en otros donde no existe demanda, caso de las poblaciones turísticas, uno de los errores de la crisis, según aseguran.

Las provincias atlánticas constituyen el principal motor de este negocio y las últimas estadísticas del Ministerio de Fomento lo ponen de manifiesto. De la superficie vendida el año pasado, A Coruña y Pontevedra coparon el 80% del total, con 214.000 metros cuadrados en el primer caso (el 46,5%) y 157.000 en el segundo (el 34,2%). Lugo alcanzó los 49.500 y Ourense, los 37.900 metros cuadrados.

La provincia de A Coruña fue en la que más suelo urbano se vendió el año pasado y fue en la segunda en la que más cayó la compraventa con respecto al ejercicio anterior con un 9,5%. Por encima del 25% de desplome se situaron Ourense (-34%) y Lugo (-27%). En Pontevedra la bajada solo fue del 8%

Las dos provincias atlánticas también registraron un peso similar en cuanto al dinero generado por la venta de suelo urbano, aunque la de A Coruña volvió a colocarse en primer lugar al obtener 19,6 millones, 2,6 menos que en 2018. En Pontevedra la caída fue de 800.000 euros hasta los 18,3 millones. En Lugo descendió el negocio de 3,2 a 3,1 millones, mientras que en Ourense lo hizo casi un tercio: de 3,2 millones a 1.

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