La mayoría de los autores de incendios intencionados que se han detenido o investigado tienen unas características comunes, según destacan desde la Policía Autonómica: Varón, mayor de 35 años, superando los 60 en muchas ocasiones, relacionado con el medio rural, problemáticos en su vecindad e incluso con problemas de alcohol y/o drogas.

En cuanto a las motivaciones que suelen llevarles provocar los incendios las principales están relacionadas con piromanías, cambios de uso del suelo, cambios de cultivo, limpieza del monte para caza, ahuyentar animales que causan daños en los cultivos, delimitación de fincas, procesos de concentración parcelaria, expropiaciones para vías de comunicación, repartición de herencias, rencillas entre vecinos y familiares, venganzas, protestas por limitaciones o restricciones en espacios naturales.

En lo que va de año 2020, la Policía Autonómica ha esclarecido 84 incendios y ha imputado como autores a 35 personas. Estas imputaciones son,según destaca la UPA, fruto de las investigaciones policiales en las que se cuenta con la estrecha colaboración de los integrantes de las Brigadas de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) de los distintos Distritos de la Consellería de Medio Rural. "No es posible cuantificar los incendios evitados con la actividad policial preventiva, sin embargo tenemos la certeza de que esta labor policial contribuye decisivamente a su disminución", concluyen.