En abril, mayo y junio pasados, la crisis causada por la pandemia de Covid-19, que obligó a extender durante tres meses el estado de alarma y a congelar la actividad económica y social, disparó los problemas de las familias gallegas para llegar a fin de mes. Alrededor de 74.000 hogares más sufrieron para cuadrar sus números y evitar la pobreza hasta sumar en toda Galicia casi 589.000. La administración complementó los salvavidas sociales habituales con medidas como los ERTEs o el Ingreso Mínimo Vital (IMV), pero en este último caso la carga de trabajo administrativo y las crecientes necesidades de la población han saturado los servicios de decenas de concellos gallegos, al borde de la superación en muchos casos.

Los servicios sociales de los ayuntamientos llevan una década al límite de su capacidad, pese a haber quedado atrás los picos de demanda de la Renta de Inclusión Social que generó la crisis financiera mundial causada por la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers en 2008. La llegada del coronavirus SARS-CoV-2 multiplicó su carga de trabajo. La aprobación del IMV ya dejó al borde del colapso a muchos de los ayuntamientos gallegos, pese a que algunas urbes como Vigo inyectaron recursos personales para hacer frente a esa ola y lograron estabilizar la situación. En otros casos, la falta de recursos hizo imposible cubrir todas las necesidades.

El IMV es una competencia estatal y todo debe ser tramitado por el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), pero afecta de lleno a los ayuntamientos por dos vías. Por un lado, porque entre los requisitos para solicitar esa renta consta un certificado de empadronamiento que expiden los concellos. Por otro, la ventanilla municipal se ha acabado convirtiendo en una oficina de ayuda e información, según exponen fuentes de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp).

El Colexio de Traballo Social de Galicia ya anticipó el mes pasado este problema. "Cualquier acción relacionada con el proceso de solicitud de la prestación, como puede ser la información, orientación, ayuda en la cumplimentación..., provocaría un colapso del sistema de servicios sociales, que actualmente ya está muy por encima de sus capacidades", alertó en un comunicado. Esta sobrecarga es determinante, por ejemplo, para que la resolución de la Renta de Inclusión Social de Galicia tarde de media cuatro meses en resolverse.

Ante la dimensión de la emergencia social, la Fegamp ha iniciado un estudio sobre la presión asistencial tras la irrupción del coronavirus. De momento, cuenta con información sobre 70 entidades, pero los datos permiten anticipar la saturación de decenas de municipios, si bien con "grandes diferencias" entre los de mayor tamaño y recursos y los más pequeños, no solo en lo relativo al IMV, sino también en la ayuda a las familias de dependientes tras el cierre de los centros de día de la Xunta, lo que obligó a reforzar el servicio de atención domiciliaria. En otros casos, las ayudas de emergencia social ya superan todo el gasto del año pasado. Sin fondos, no podrán cubrirse nuevas demandas.

En este punto, los trabajadores sociales han transmitido que "tienen una sobrecarga de trabajo burocrático que les obliga a reducir el trabajo a pie de calle", explica la Fegamp.

Para aliviar la saturación municipal, la Seguridad Social ha ofrecido una vía novedosa: que los ayuntamientos le permitan acceder a sus padrones para gestionar el trámite y recibir los certificados de empadronamiento o pedírselos en bloque por vía telemática para que el municipio se los envíe, evitando así que cada solicitante acuda a sus ventanillas.

Vigo elimina las esperas

Estas vías ya se aplican en Vigo o Ames, por ejemplo. En el primer caso, se cerró un acuerdo con el INSS para que se generen de forma automática de 100 en 100 los citados certificados (históricos y de toda la familia). "Ya no tenemos colas por esta cuestión", explican desde el concello vigués, que también reforzó la dotación de personal en servicios sociales durante el pico de la pandemia. Llegaron a tener entre 2.500 y 3.000 solicitudes para acceder al IMV.