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Gonzalo Caballero: "La militancia de base me pide gestionar este tiempo para fortalecer el partido"

"Cambiar de candidato de forma continua debilita al PSdeG pero se hará lo más conveniente"

Gonzalo Caballero, en Santiago.

Gonzalo Caballero, en Santiago. XOAN ALVAREZ

A pesar de la derrota del 12-J, el secretario xeral de los socialistas gallegos, Gonzalo Caballero, se muestra tranquilo y dispuesto a "sudar la camiseta", al menos, hasta que finalice su mandato al frente del PSdeG el próximo año, que es cuando toca renovar los órganos de dirección. Sin embargo, en el seno del partido empiezan a surgir voces críticas que advierten de los errores que llevaron al fracaso electoral. El PSdeG se quedó estancado en 14 diputados, muy por detrás del BNG. Hoy se reúne el comité nacional para abordar los resultados de los comicios gallegos.

- ¿No cree que le faltó autocrítica tras los resultados electorales del 12-J?

- Asumimos que el resultado electoral no es satisfactorio y abrimos un proceso de reflexión. Estoy en la línea de la reflexión crítica, de aprender de los resultados y de perfeccionar aquello en lo que nos hayamos equivocado.

- ¿Por qué cree que un votante que el año pasado votó a Pedro Sánchez y también a un alcalde socialista en las pasadas elecciones autonómicas no le apoyó a usted?

- Hubo una caída sin precedentes en la participación. Cayó cinco puntos con respecto a las elecciones de 2016, cuando ya fue baja. Si lo comparamos con las elecciones generales de abril del año pasado votaron 340.000 gallegos menos y la mayor parte, cerca de 300.000 era voto progresista. Ése era nuestro reto pero no conseguimos movilizar a ese electorado progresista.

- ¿Por qué? ¿Falló el candidato?

- Todo tenemos que someterlo a cuestión. Yo tengo el sentimiento de haber cumplido dignamente con mis responsabilidades. Trabajé al cien por cien. El electorado socialista tradicionalmente siempre participa menos en las elecciones autonómicas que en las generales o las municipales. Y el Covid-19 marcó otras prioridades. Situó la preocupación de la gente en su propia salud y no en la contienda electoral.

- ¿Teme que los malos resultados puedan abrir guerras internas en el seno del PSdeG?

- Cuando los resultados no son los esperados hay que abrir una reflexión. En 2015 y 2016 Pedro Sánchez tuvo resultados insuficientes en las elecciones generales y dos años después preside el Gobierno de España.

- ¿Siente que su liderazgo está cuestionado?

- Como secretario xeral he tenido los mejores resultados electorales de la historia en unos comicios generales y municipales y unos resultados insuficientes en las autonómicas. El liderazgo del partido se determina en primarias. Si buscase posiciones personalmente más cómodas, mis decisiones serían otras. Pero sé que la militancia de base me pide responsabilidad y gestionar este tiempo para avanzar y fortalecer el partido.

- El PSdeG debe celebrar a finales del próximo año su congreso para renovar los órganos de dirección. ¿Aspirará a un nuevo mandato al frente del PSdeG?

- En política todo cambia en pocos meses. En este momento mi compromiso es cumplir con el mandato de secretario xeral hasta finales del año que viene y cumplir con mis cuatro años como diputado en el Parlamento de Galicia. A partir de ahí no seré un problema sino que intentaré ser siempre parte de la solución. Yo tengo una vida profesional y laboral en la universidad que me es plenamente satisfactoria. Los cargos me preocupan poco, lo que me preocupa es acertar. Hay compañeros del partido como la expresidenta del Parlamento Dolores Villarino o el presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, que han trasladado que el PSdeG no acertará si cambia de candidato de forma continua.

- ¿Y usted está de acuerdo con esa reflexión?

- Es cierto que cambiar el candidato de forma continua implica debilitar a la organización, pero también es cierto que hay que estudiar lo que más convenga a cuatro años vista. Yo me siento muy arropado por la militancia del PSOE que reconoce mi trabajo, mi compromiso y mi forma de entender el servicio al partido por encima de cualquier interés personal.

- Dice que se siente arropado por la militancia, ¿y por los cuadros del partido?

- A los militantes les debo mi mandato. Es cierto que también he dedicado este tiempo a mantener las mejores relaciones con los cuadros del partido y creo que hemos avanzado mucho. Les agradezco a todos el esfuerzo que han hecho.

- Acometió una renovación importante en las candidaturas a las elecciones autonómicas. ¿Cree que la falta de integración en las listas pudo derivar en una menor implicación de algunos sectores del partido en la campaña?

- La renovación necesita tiempo para cuajar. Hubo otras cuestiones. Cuando iniciamos la campaña el ambiente electoral era muy tibio e incluso costaba hacer visitas preelectorales porque la prioridad era la lucha contra el coronavirus. En marzo nuestros análisis marcaban un escenario por encima de los 20 diputados. Pero la crisis del Covid-19 interrumpió la ola de cambio y el electorado no concurrió a las urnas.

- El PSOE de Pontevedra defiende que si los resultados obtenidos en esta provincia se hubieran extrapolado al resto, Feijóo no volvería a ser presidente de la Xunta. ¿Por qué en Pontevedra sí se consiguió y en las otras provincias no?

- Yo he sido candidato por la provincia de Pontevedra y es cierto que los resultados permitieron aumentar un diputado al igual que en la provincia de Ourense. En todo caso, el PSOE se ha quedado a las puertas de obtener un diputado más en Lugo, A Coruña y Pontevedra. ¿Cuántos votos más harían falta para obtener esos tres diputados? Ninguno, simplemente con la holgura de votos en Ourense nos hubiera llegado para compensar los votos que nos faltaban en esas tres provincias. Incrementamos nuestro nivel de apoyo pero fue insuficiente para crecer en diputados en la horquilla de tener por lo menos tres más.

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