¿Y qué hay que hacer para que año tras año Galicia no se convierta en noticia por los incendios que sufre? Cambiar la política antiincendios, aseguran los expertos. "Sigue faltando lo mismo que en los últimos 45 años: campañas de sensibilización de la opinión pública respecto a los riesgos humanos, ambientales y económicos y las consecuencias de los incendios", reconoce Serafín González, presidente de la Sociedad Galega de Historia Natural, que resume esta problemática con la siguiente historia: "Imagina que en una ciudad se producen pequeños incendios porque la red de gas no está en condiciones. Lo normal no es contratar más bomberos que apaguen los fuegos, sino técnicos que arreglen las conducciones de gas".

La campaña de alto riesgo de incendios comenzó en Galicia el pasado 1 de julio y se extenderá hasta el 30 de septiembre. Por ello, se ha reforzado el operativo para el periodo estival, que alcanza los 7.000 efectivos.

"Hay que ir a la prevención y al cambio de modelo e intentar por todos los medios desincentivar la utilización del fuego como una herramienta agrícola y ganadera, que es el origen de buena parte de los incendios. No de todos, pero sí de buena parte", añade González.

Alejandro Álvarez, presidente de la Asociación pola Conservación do Ecosistema Forestal Galego, también cree necesario un cambio de política y ofrecer un incentivo para que se pueda producir ese cambio. "Primero hay que concienciar. Conseguir una sociedad que valore cada vez más su monte y vea los incendios como algo dañino", apunta para añadir a continuación que es importante ofrecer un incentivo. "Todos nos movemos por incentivos y este incentivo es que el bosque genere riqueza. Todo pasa por ahí. Si se ve el monte como un elemento que genera riqueza no habría incendios", vaticina.

"La única manera es ir a la raíz del problema, porque de lo contrario siempre tendremos años en los que las condiciones meteorológicas van a facilitar la propagación de los incendios y dificultar mucho su extinción. Lo que no se puede es seguir incrementando indefinidamente el ya enorme presupuesto para apagar los fuegos", resume Serafín González.