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El "narcosubmarino" iba a descargar los 3.000 kilos de cocaína en las Islas Cíes

Dos de los detenidos pidieron prestado un barco o un PER para desembarcar la droga -La jueza decreta la permanencia en prisión de Agustín Álvarez y Iago Serantes y deja en libertad con fianza a Iago Rego

Casa donde se escondió durante cinco días Agustín Álvarez. // Santos Álvarez

Casa donde se escondió durante cinco días Agustín Álvarez. // Santos Álvarez

Los algo más de 3.000 kilogramos de cocaína que transportaba el narcosubmarino hundido en la ría de Aldán el pasado 24 de noviembre de 2019 iban a ser descargados en las Islas Cíes. Así lo ponen de manifiesto los autos por los que la titular del Juzgado Número 1 de Cangas mantiene la prisión para dos de los involucrados, Agustín Álvarez (el piloto) y Iago Serantes, que supuestamente dirigía la operación desde Palma de Mallorca y otorga la libertad bajo fianza de 50.000 euros a Iago Rego, el último de los detenidos, que fue arrestado en Lleida, donde este vigués trabajaba.

Según un informe de la Udyco, Iago Serantes y Iago Rego trataron de alquilar una embarcación y un permiso de embarcaciones de recreo (PER), así como un camión o furgoneta, con el propósito de acercar víveres y ropa hasta las Islas Cíes y hacer la descarga de la sustancia que transportaba a la embarcación incautada. Las personas con las que contactaron Iago Serantes y Iago Rego declararon ante la Udyco. Uno de ellos relata que le preguntaron si todavía tenía la Pik Up. Les dijo que ya no la tenía, pero que disponía de un todoterreno, aunque no tenía la ITV pasada. El otro, afirma que recibió una llamada de Iago Serantes y su padre, que le propusieron salir en su barco más allá de las Islas Cíes, para llevar víveres y ropa a alguien, sin especificar a quién o caso contrario, si le podían dejar el PER para alquilar un barco en una empresa de alquiler de embarcaciones. Contestó que ya no tenía el barco y que el PER no se lo dejaba, ya que le pareció una proposición muy extraña y no le gustó, además también comentó que con el temporal que hacía nadie le iba a alquilar un barco.

La titular del Juzgado Número 1 de Cangas señala con respecto a Iago Serantes que no solo concurre un riesgo cierto de fuga, "al ponderar en el presente momento procesal y material, derivado de la mera amenaza de imposición de una pena tan grave como la prevista en el Código Penal para los delitos objeto de referencia ,sino, asimismo, un riesgo cierto de reiteración delictiva, fundamentado en la consideración del carácter organizado de su actividad criminal".

En el caso del piloto del semisumergible Agustín Álvarez, que fue detenido cinco días después del hundimiento del "narcosubmarino" escondido en una casa no habitada en Punta Couso, la juez del Número 1 de Cangas decreta la permanencia en prisión porque considera que participó de modo inmediato y directo en la disposición del semisumergible cargado de cocaína, de una cantidad de notoria importancia. "El tiempo transcurrido en el cumplimiento de la medida de prisión provisional es insignificante por consideración a las penas asociadas al delito, a las evidencias acumuladas que incriminan a Agustín Álvarez, así como a la necesidad de prevenir su fuga.

Respecto a Iago Rego -acusado de apoyo logístico a la operación-, la jueza señala que los indicios dispuestos contra él determinan la necesaria consideración de la razonable sospecha de que no es sino uno de los autores de los delitos investigados. El fiscal da el visto bueno a la petición de Iago Rego de libertad provisional, pero aconseja una fianza de 50.000 euros y le considera mucho más que un encubridor, un organizador.

Como todas las defensas de los detenidos hacían mención a la pandemia del coronavirus y a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) -así fueron excarcelados esta semana dos de los detenidos, Rodrigo Hermida (persona que espera a la tripulación del submarino en la playa de O Foxo) y Enrique Carlos Serantes (padre de Iago Serantes), la jueza aclara que "ninguna circunstancia sanitaria impone una alteración del régimen de los centros penitenciarios y que, de ser así, tal circunstancia, no se olvide, no afectaría solo a los presos, sino a los funcionarios que con ellos conviven".

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