A poco más de una hora en coche de Vigo hay 100.000 personas que afrontan horas críticas. Debido al elevado número de pacientes infectados por el Covid-19, los gobiernos locales de Lousada y Felgueiras, asesorados por el Ejecutivo de Lisboa, han decidido aplicar medidas drásticas sobre la población de estas localidades ubicadas en el interior de la Región Norte lusa.

Ya por el impacto que estaba teniendo el virus en estos municipios la Dirección General de Salud (DGS) había recomendado el cierre los centros de enseñanzas. Pero se ve que esta medida no ha surtido el efecto esperado a tenor de la última estadística que revela que de los 31 casos positivos confirmados en todo el país, 19 residen en estas dos localidades.

Así que el Gobierno ha optado por sugerir un plan de choque más extremo que tendrá mayores implicaciones para estos 100.000 habitantes. A la recomendación a la ciudadanía de evitar viajes vacacionales o innecesarios y reuniones con muchas personas en paralelo se ha ordenado el cierre de gimnasios, bibliotecas, piscinas y cines.

En un comunicado el Ayuntamiento de Lousada que estas y otras medidas "excepcionales" tendrán una vigencia "indeterminada". Entre ellas incluye la clausura de edificios municipales de acceso público salvo el consistorio, y en referencia a los servicios públicos que permanezcan abiertos, caso de los sanitarios, pide que se priorice el contacto "por teléfono o correo electrónico". Ha cancelado también la feria semanal así como los eventos previstos susceptibles de reunir a un gran número de personas.

Sobre el origen de la concentración de tantos pacientes infectados en estas localidades se sospecha de una posible conexión con el reciente viaje a Milán de los empleados de una fábrica de zapatos. La planta de Lousada, como así se llama la empresa, lleva cerrada desde el jueves.

Aún así Portugal descarta extender el protocolo de prevención hasta sus fronteras con España. Sobre esta cuestión habló esta mañana la secretaria de Estado de Administración Interna del Gobierno portugués, Patrícia Gaspar, quien recalcó que el cierre de fronteras con ser "una opción, de momento no ha sido identificada como absolutamente esencial".

"Si lo fuera, está prácticamente garantizado que las autoridades lo avalarán y podría ser una de las opciones", apuntó Gaspar en declaraciones a la radio portuguesa TSF. "Todas las medidas que se demuestren eficaces para la contención del virus tendrán que ser ponderadas", remarcó.