Basta con echar un vistazo por internet para comprobar la amplia oferta de particulares en Galicia que anuncian sus viviendas para pasar las vacaciones. En la actualidad, casi tres años después de la entrada en vigor del decreto que regula esta actividad en la comunidad, son casi 10.000 los pisos turísticos dados de alta en la Xunta con una oferta de más de 51.000 camas, casi a la par con las plazas en hoteles -cerca de 56.000-. Ya el año pasado, empresarios del sector reclamaban al Gobierno central que pusiese coto a la "descontrolada eclosión" de viviendas de uso turístico. En Galicia se acaba de crear una plataforma social y empresarial para erradicar la proliferación de este tipo de alojamientos clandestinos. Según advierten desde el colectivo de representantes vecinales, hosteleros, inmobiliarias y estudiantes Erasmus, entre otros, ocho de cada diez pisos turísticos son ilegales.

La plataforma, que ayer presentó el manifiesto fundacional, nace con vocación de "observatorio" del cumplimiento de la legalidad y como instrumento "facilitador" de que las denuncias de las irregularidades lleguen a las autoridades competentes en la materia. Según sus cálculos, más del 80% de las plazas de pisos turísticos en Galicia que se ofertan en internet están sin legalizar y, en consecuencia, "no ofrecen las garantías que ampara la legislación para asegurar los derechos de los consumidores y los ciudadanos".

Perjuicios

Desde el colectivo advierten de las consecuencias de estos alojamientos clandestinos: caída de la oferta de vivienda en alquiler, precios inasumibles para los vecinos, vaciado de las zonas de mayor demanda turística, tendencia a una oferta de negocios centrada en esta actividad y desplazamiento progresivo de la población en esos barrios. Ante esta situación en la comunidad, vecinos afectados, hosteleros y empresarios inmobiliarios reclaman un refuerzo de las medidas inspectoras y sancionadoras.

En Galicia, desde el sector inmobiliario advertían recientemente de la fuga masiva de arrendamientos del circuito tradicional al alquiler turístico.