La Xunta renovó ayer el convenio por el que se facilita el acceso a una vivienda a mujeres víctimas de violencia de género a través del programa Bono Alquiler Social. Estas ayudas se pusieron en marcha por primera vez el año pasado y se prevé que en esta convocatoria puedan beneficiarse 500 personas.

El bono de alquiler tendrá un importe que equivale al 50% de la cuantía máxima que puede alcanzar el precio del arrendamiento y que variará según la zona en la que se encuentre la vivienda. La concesión será por un período de 12 meses, prorrogable hasta llegar a un máximo de tres años.

La renovación del convenio fue suscrita ayer por el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, quien subrayó que se "flexibilizan" los requisitos para poder llegar a más mujeres.