Además de poner fin a "la venta a pérdidas", la reforma de la Ley de la Cadena Alimentaria prohibirá promociones comerciales de carácter engañoso que inducen a "error" sobre el precio e imagen de los productos.

Por otro lado, se amplía el ámbito de la inspección de trabajo para que controle los alojamientos destinados a temporeros, se reducen de 35 a 20 las peonadas para recibir el subsidio agrario en Andalucía y Extremadura y se incluye una bonificación dirigida a empresarios agrícolas para incentivar la conversión de contratos eventuales en fijos discontinuos.