A finales de este año, Galicia contará con 65.000 dependientes atendidos, cuatro mil más que los que figuraban como beneficiarios de alguna prestación de la Ley de la Dependencia a 31 de diciembre del pasado año. Así lo anunció ayer el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, después de destacar que su Ejecutivo pudo ampliar ya en 2018, dos años antes de lo previsto, los gallegos atendidos con arreglo a esta ley a los 60.000. Ello demuestra, destacó ayer durante una visita a una residencia de ancianos en Carballo (A Coruña), la medida del "compromiso" de su Administración en este ámbito.

Para conseguir su objetivo, el mandatario gallego anunció esfuerzos del Gobierno autonómico en cuatro líneas. Por un lado, precisó que en las últimas semanas se reforzó el servicio de ayuda en el hogar, con medio millón de horas más de atención para quienes lo necesiten. Feijóo aseguró que este tipo de prestación llega ya a más de 24.000 viviendas en la comunidad. Este tipo de ayuda es la reina de las prestaciones de dependencia en Galicia, dado que es la prestación mayoritaria: la reciben uno de cada tres beneficiarios. En diciembre de 2009, según las estadísticas del Ministerio de Sanidad, este tipo de asistencia representaba menos del 15% de las ayudas.

Por otro lado, Núñez Feijóo indicó que su Ejecutivo "seguirá apostando", como consta en un comunicado de la Xunta, por el Bono Residencia, una modalidad mediante la que la Xunta contribuye a financiar plaza a los mayores dependientes en un centro de su elección. En la actualidad, el mandatario cifró los beneficiarios de esta modalidad específica, con esta denominación, en 1.900 gallegos. Sin embargo, serían más, hasta los 5.600, quienes tienen concedida una prestación para abonar un puesto en un centro privado y suponen en total más de 8.200 personas las beneficiarias en Galicia de una prestación asociada a una atención residencial. Con todo, casi 1.900 gallegos esperan por un hueco en una residencia pública.

A ellas se refirió también ayer Feijóo cuando avanzó que su intención es seguir "también trabajando en la creación de nuevas plazas públicas en residencias", entre las que destacó las 900 promovidas en las siete ciudades gallegas por la colaboración entre la Xunta y la Fundación Amancio Ortega.

Los últimos datos de un grupo de trabajo de CSIC especializado en el envejecimiento elevan los alojamientos para mayores registrados en Galicia a los 21.179, de los que 16.341 estarían en residencias privadas y 4.838, en públicas.

Feijóo apuntó asimismo que "se dará prioridad también al funcionamiento" del Bono coidados en familia, para dependientes atendidos en su domicilio por una persona de su entorno, unos 13.000 hoy en día. Esa ayuda se incrementó un 10% el pasado año, afirma la Xunta, y el cuidador puede darse de alta gratis en la Seguridad Social.

Feijóo destacó durante su visita al centro de mayores que en este 2020 Galicia cuenta con más opciones que nunca para que los gallegos envejezcan como deseen. En ese contexto, aprovechó para hacer un llamamiento al Gobierno central para que "asuma su responsabilidad y cofinancie el gasto que le corresponde en dependencia: el 50% al Gobierno del Estado y el 50% a la Xunta". "Por nuestra parte nosotros seguiremos trabajando con constancia, perseverancia e inconformismo, convencidos de que los 381 millones de euros que Galicia dedica a la dependencia cada año, tenemos que incrementarlos para llegar a los 65.000 dependientes atendidos este año y para seguir incrementando el servicio en el futuro", precisó.