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Las apuestas congelan su expansión en Galicia, pese a tener margen para crecer

El sector gana 30 máquinas desde el veto a nuevos salones de juego y suma 3.924 -El estadio del Obradoiro, primero con licencia para estas terminales

Santiago

El sector de las apuestas ha congelado su expansión tras la prohibición de abrir nuevas tiendas de juego desde el pasado mayo, un veto que no afecta a la instalación de máquinas en bares y cafeterías, para las que posee de 394 autorizaciones que todavía no ha hecho efectivas. Desde el citado mes, el parque de terminales en Galicia apenas ha crecido en treinta unidades, aunque ninguna de ellas ha comenzado a funcionar en locales de hostelería. En total, suma 3.924, de las que 3.206 se encuentran en estos últimos establecimientos.

Las provincias atlánticas copan la mayor parte del negocio, pues aglutinan el 71% de todos esos dispositivos: 1.440 en el caso de A Coruña y 1.365 en el de Pontevedra. Por su parte, Ourense acoge 676 y Lugo, 473, según los datos de la Vicepresidencia autonómica a fecha del pasado día 10. En el caso de las máquinas situadas en hostelería, A Coruña cuenta con 1.129, Pontevedra con 1.088, Ourense con 586 y Lugo con 405.

Ese estancamiento, sin embargo, contrasta con el aumento de los beneficios de las empresas operadoras y con la gestación de la colocación de la primera pica de este sector del juego en un gran recinto deportivo de Galicia. En el primer caso, el dinero apostado pasó de 18 millones de euros en 2013 a 146 en 2017, según el Anuario de Codere. Los beneficios subieron de 3,8 a 30,4.

El segundo caso se refiere a la posibilidad que contempla el decreto de 2012 que autorizó esta actividad de colocar máquinas de apuestas en estadios e instalaciones similares, si bien recintos como Balaídos o Riazor se mantienen libres de ellas. Esta situación cambiará previsiblemente, pues Vicepresidencia confirma la concesión de una autorización para instalar una de terminal de apuestas -de aspecto similar a las tradicionales tragaperras- en el Multiusos Fontes do Sar, el pabellón de Santiago en el que juega el Obradoiro, el único equipo gallego que compite en la Liga ACB de baloncesto.

Es Vigo el único concello con una instalación deportiva con estas máquinas: el Arenga Padel Stop, que cuenta con dos terminales desde el verano del año pasado.

También el juego tradicional se mantiene estancado, aunque experimenta una situación opuesta al de las apuestas, cuya competencia, unida al juego online, ha golpeado sus beneficios y actividad. En la actualidad, Galicia cuenta con 9.907 tragaperras activas, de las que 8.300 se encuentran en bares y cafeterías, según la Xunta.

La futura Lei do Xogo reducirá el límite de máquinas B autorizadas en la comunidad de 13.312 a 12.427, por lo que dejará margen a las empresas para crecer.

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