Los jabalíes han regresado a la ciudad de Lugo y, después de varias semanas en las que parecía que las medidas aplicadas por la Xunta de Galicia para alejar a los suidos del entorno urbano y periurbano de la capital lucense habían surtido efecto, un grupo de ejemplares adultos y varias crías fue visto de nuevo por viandantes y conductores en pleno casco urbano.

En concreto, los jabalíes fueron vistos de nuevo en una zona que frecuentaron en los últimos meses, antes de las medidas aplicadas por la Consellería de Medio Ambiente para tratar de espantarlos de la ciudad, en la mediana de la Ronda do Carme, casi en la confluencia con la Avenida das Américas, una de las entradas al casco urbano con más tráfico.

El paso de los jabalíes por esta zona de la ciudad durante la noche se hace evidente con las primeras luces del día, dado la zona verde de la mediana está completamente destrozada como consecuencia del paso de los suidos, que hozan en la zona plantada hasta llegar a la tierra.

La directora general de Patrimonio Natural de la Xunta de Galicia, Belén do Campo, informó a principios de julio de los resultados del plan especial que la administración autonómica puso en marcha para acotar la población de jabalíes en el entorno periurbano de Lugo, como consecuencia de la alarma social que había generado su presencia en calles y zonas verdes de la ciudad, pero también a causa de los accidentes de tráfico que provocaron.

En rueda de prensa, precisó que los arqueros que colaboraron con el desarrollo de este plan lograron abatir a once ejemplares en un total de 45 esperas nocturnas.

Entre los meses de marzo y junio, los arqueros avistaron en unas 131 horas de esperas nocturnas a medio centenar de ejemplares en el entorno periurbano de Lugo.

Según un estudio previo a la aplicación del plan de control, en la zona de exclusión próxima a la ciudad de Lugo, en la que hay cinco tecores de caza, la población inicial de jabalíes rondaba los 770 ejemplares, de modo que la "cuota máxima de extracción sostenible" quedó fijada en 231 suidos, una cifra equivalente al 30%.

Los tecores abatieron 152 jabalíes, de modo que en el plan de control había margen para capturar hasta 79 ejemplares.

Do Campo precisó que "las esperas con arco" fueron la medida más efectiva" y "sin duda se ha mitigado la presencia de jabalíes en las calles y parques de Lugo".

Menos efectivas fueron en cambio otras medidas, como la de colocar jaulas-trampa en el entorno de la ciudad, dado que en 19 días, entre el 8 y el 26 de marzo, no capturaron a ningún ejemplar, seguramente por su proximidad a la ciudad y al hecho de que los jabalíes detectasen "la presencia del hombre", aclaró entonces.