Un total de 524 médicos se presentarán en Galicia a las pruebas del MIR, previstas para el 2 de febrero. Objetivo, sacar una buena nota para luego poder elegir la especialidad en la que quieren seguir formándose.

El número es ligeramente inferior a los aspirantes de este año, cuando fueron 547. Descienden los candidatos en un momento en que urgen especialistas, sobre todo de Familia y Pediatría.

En toda España competirán 14.234 doctores, que sin embargo son casi un millar más que este año. Se disputarán 8.402 plazas, de las cuales 404 plazas son en hospitales de Galicia.

No todos los que se presenten lograrán plaza. Ya el año pasado quedaron fuera 4.776 candidatos. Es otra de las causas de la falta de especialistas para cubrir bajas o jubilaciones en los centros de salud. El problema principal no es que no haya médicos, el problema es el cuello de botella que supone el MIR, es decir la especialización. No hay plazas suficientes en los hospitales para que los licienciados en Medicina sigan formándose, y los trámites del Ministerio para autorizar nuevas plazas además van muy lentos.

La Xunta ha pedido poder formar a más pediatras y médicos de familia en sus hospitales, pero este año sólo se le ha autorizado a formar 7 médicos de familia más, pasando de 98 a 105: dos más en Vigo, dos más en A Coruña, dos más en Lugo y uno más en Santiago.

En cambio las plazas de Pediatría continúan congeladas. Serán otra vez veinte, aunque el Sergas solicitaban seis plazas de nueva creación.