"Lo fundamental es no perder masa del mármol. Es más importante el volumen que la tonalidad azul que pueda percibirse". Esta es la explicación, dada por el director de la Fundación Catedral de Santiago, Daniel Lorenzo, sobre la intervención para borrar la pintada realizada en una figura de la fachada de Platerías del templo compostelano. Todavía se aprecia cierta coloración azul en la cara y en el libro del relieve, pero es algo que no preocupa a los rectores de la basílica. Ahora los expertos evaluarán si se realiza o no una segunda limpieza, cuya principal premisa en la toma de decisión será conservar la piedra antes que eliminar por completo los restos de rotulador.

El acto vandálico se produjo en la madrugada del domingo al lunes. Una de las figuras de Platerías apareció con la cara pintada de color azul simulando la máscara que utiliza uno de los músicos del grupo de rock Kiss, además de tener estampado en el libro que porta, el nombre de la banda.

El relieve fue sometido a una intervención de urgencia, utilizando para ello un láser muy preciso y gasas empapadas en cuatro tipo de disolventes para destruir y absorber la tinta. La restauración se hizo el mismo lunes al anochecer. Ayer, ya con la intervención terminada, se podían apreciar restos de la coloración azul, cuya eliminación completa será evaluada ahora.

Pero lo primero es esperar a que se seque totalmente el mármol tras aplicarle los disolventes, motivo por el cual estaba ayer vallada la figura, impidiendo que el público la pudiera tocar. Cuando no quede ningún resto del producto, se decidirá si se repite la operación, se utiliza solo el láser o el disolvente, o no se hace nada y se dejará que el tiempo vaya diluyendo los restos del rotulador.

La intervención se ha hecho respetando al máximo la conservación del mármol, que tras 800 años presenta microfisuras y un nivel más alto de porosidad por el que se ha metido la tinta azul. "Pero existe un riesgo de que el material no soporte otra limpieza sin sufrir daños. Y esto es lo que hay que valorar", asegura Daniel Lorenzo, quien añadió que la decisión no es urgente y puede tomarse en los próximos días o dentro de una semana. Que quede algún pigmento azul no es ya motivo de preocupación para los rectores de la catedral.

El conselleiro de Educación e Cultura, Román Rodríguez, calificó de "exitosa" la intervención, si bien admitió que puede permanecer alguna coloración del rotulador. En un acto público en Ourense, el conselleiro considera que la pintada fue un "atentado" contra el patrimonio y realizó un llamamiento al respeto y a la concienciación de su valor. "No solo es un parte identitaria de Galicia, sino que también es una fuente económica. No beneficia a nadie y perjudica a todos", destacó Román Rodríguez.

Por su parte, la Policía prosigue con su investigación, si bien reconoce que está en una fase inicial y que "no hay avances". De momento, ha hecho un llamamiento a la colaboración ciudadana a través de las redes sociales para intentar hallar al culpable y ha pedido las grabaciones de las cámaras de seguridad que enfocan el entorno de la catedral, si bien fuentes del templo han indicado que ninguna está orientada hacia Platerías, por lo que ven altamente improbable que se pueda sacar algo de provecho de las grabaciones.

El delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, admitió ayer la complejidad de las investigaciones para dar con los responsables. En una entrevista concedida a la cadena COPE, indicó que no puede haber un policía detrás de cada vándalo, por lo que apeló a la convivencia, a la educación y al respeto entre las personas y a las cosas.

Desde la catedral compostelana consideran que ahora sería una buena oportunidad para reforzar la vigilancia en el entorno del templo con más cámaras para evitar futuros ataques contra el patrimonio, para lo que basta solo un rotulador.