En el pulso que mantienen Xunta y sindicatos por la huelga en Justicia, cada parte esconde su siguiente jugada. Tras la votación de los trabajadores que avalaron de forma masiva (el 66%) una rebaja de las exigencias salariales para facilitar el desbloqueo del conflicto, los sindicatos solicitaron ayer a la Xunta una reunión el lunes para retomar las negociaciones, pero exhortando a los representantes de la Administración a acudir "con una nueva propuesta". Pero el Gobierno gallego no accederá de buenas a primeras. En la respuesta enviada también ayer a los sindicatos, se les advierte que solo habrá reunión si aceptan la última subida salarial llevada a la mesa el pasado lunes, con incrementos mensuales de entre 105 y 135 euros en función de la categoría.

"Si la condición para una nueva reunión es que la Xunta presente una nueva oferta, esta reunión no tiene sentido. No está claro, por tanto, que se celebre", avisa la Vicepresidencia del Gobierno gallego.

La Xunta intenta aprovechar el resultado de la votación del pasado miércoles, cuando el 66% de los 1.400 trabajadores que participaron en la consulta optaron por retomar las negociaciones suavizando las reivindicaciones. Ya no es indispensable exigir una subida salarial mínima de 190 euros, un punto capital en las conversaciones que hicieron que fracasaran las quince reuniones mantenidas hasta ahora para intentar desconvocar una huelga que hoy cumple su 45ª jornada.

"La oferta de la Xunta es conocida. Si los sindicatos quieren seguir hablando del desarrollo de la propuesta que hay sobre la mesa, sí estamos a su disposición", valora Vicepresidencia, que añade que las centrales deben reflexionar sobre el resultado de las votaciones, "en las que los trabajadores dejaron patente que la postura negociadora desarrollada hasta ahora no era la correcta".

De una nueva subida salarial la Xunta no quiere hablar, pero sí de las condiciones en que esta se podría realizar, bien de forma lineal para todos los empleados o diferenciada en función de la categoría, lo mismo que del calendario para hacer efectivo el incremento de las nóminas.

De la misma forma que la Xunta amenaza de forma velada con no sentarse la mesa, los sindicatos tampoco desvelan hasta dónde están dispuestos a llegar en la flexibilización de sus exigencias salariales.

Por su parte, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, instó ayer a los sindicatos a "seguir las instrucciones" de los trabajadores, al entender que "dijeron sí al acuerdo" cuando votaron de forma mayoritaria autorizar una rebaja de las demandas. Feijóo recordó que la Xunta puso en la última reunión la "octava oferta" sobre la mesa, que se concreta en una subida de 135 euros más al mes para los forenses, 133 para los gestores, 108 para los tramitadores y 105 para los de auxilio. Con esta subida y el incremento pactado en Madrid para todos los empleados públicos, destacó, el incremento total por trabajador sería de entre 3.500 y 4.000 euros anuales.