En 2008 había en Galicia casi 797.000 personas de entre 20 y 40 años de edad, una cifra que a finales de 2017 se convirtió en 611.000. En una década la comunidad gallega perdió algo más de 185.000 jóvenes en etapas clave para la fuerza laboral de un país o comunidad. Solo en el último año el número de individuos en los tramos de edad indicados disminuyó en 26.447.

La curva demográfica adelgaza a estas edades, de hecho si se analiza la evolución de la población por tramos de edad es ahí en donde se concentran los descensos más acusados. La propia evolución de la pirámide de población deja estos números negativos a dichas edades, en los que también influye la cantidad de personas en pleno inicio de la carrera laboral que emigró a otras comunidades autónomas o países. Si la población en esas franjas suponía el 29% del total en 2008, en 2017 es el 22,5%. El escenario poblacional pinta un futuro complejo para las pensiones, por poner un ejemplo. En la misma década también disminuyó el número de bebés y niños (entre 0 y 4 años): son en la actualidad 8.512 menos que en 2008. De hecho, a cierre de 2017 bajan por primera vez de los 100.000 (el censo es de 99.894).

En la otra cara de la moneda, aumenta la población mayor de 80 años en 62.734 personas en la última década analizada.

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En la actualidad la población gallega es de 2.710.216 habitantes, según los datos hechos públicos ayer por el Instituto Galego de Estatística (IGE). Son 9.886 menos que en 2016 y 44.552 menos que diez años atrás. Por provincias, A Coruña y Pontevedra concentran más del 76% del total de la población gallega.

Con el censo actual, la cifra de mayores de 60 años en la comunidad (839.114 personas) es muy superior a la de menores de 30 (671.495). Y el número de mayores de 80 años (suman más de 236.000 en este tramo de edad) también supera al de niños y niñas menores de nueve años (son en la actualidad 213.848). Solo en el último año el número de personas en la franja de edad más baja (hasta cuatro años) se redujo en 2.243 y entre los cinco y los nueve años también descendió, en 404. Son 1.426 menos entre 10 y 14 años.

Se detecta un ligero repunte, por la propia evolución demográfica, en los jóvenes de entre 15 y 19 años: son 1.108 más. Entre los 40 y los 65 años los datos del IGE referidos al último ejercicio también son positivos (11.761 personas más que a finales de 2016). Cae, no obstante, el número de individuos entre 65 y 69 años (-2.255) y entre 75 y 79 años (-4.799).

Si se echa la vista atrás, con la perspectiva de la última década, el número de menores de 30 años bajó un 15%, pasando de 797.568 a 671.495 personas (126.073 menos). En este mismo periodo se incrementó un 10% el número de mayores de 60 años, hasta los 839.114, que son 75.914 personas más en estas franjas de edad. El saldo es negativo: en diez años Galicia perdió muchos más jóvenes (menores de 30) que mayores de 60 ganó.