Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Más de 2.000 gallegos dejan de buscar empleo para cuidar a su familia

La mayoría son mujeres que optan por ocuparse de hijos o mayores -Constan 36.400 personas inactivas por cuidado familiar -Antes de la crisis eran 47.200

Simón Espinosa

Más de 2.000 gallegos renunciaron a buscar empleo a lo largo de 2017 al tener que dedicarse a la atención de familiares dependientes, adultos enfermos, mayores o para centrarse en el cuidado de los hijos. La inmensa mayoría, el 90%, son mujeres. En un momento de repunte económico, con un PIB que crece por encima del 3% y una tasa de paro del 14,71%, casi dos puntos por debajo de la media nacional, en concreto 2.100 personas en el último año optaron por centrarse en el cuidado de mayores y pequeños.

Son 36.400 personas en total las que se encuentran en esta situación en la actualidad en Galicia, según la Encuesta de Población Activa (EPA) en el apartado de inactivos. ¿El motivo concreto? Las obligaciones familiares. Según expertos consultados, se trata de mujeres que renuncian a trabajar para contribuir a la unidad familiar haciéndose cargo de las necesidades de sus mayores o de los hijos. En el ámbito laboral, su aportación a la economía familiar suele suponer una segunda renta, es decir, un salario más bajo que el principal del hogar. Ese es uno de los perfiles que coinciden en describir los expertos consultados.

El ciclo económico influye en estas decisiones, si bien también se puede leer como una consecuencia del nivel de los sueldos. Además, la brecha salarial entre hombres y mujeres se mantiene por encima del 20%, según datos del Instituto Galego de Estatística (IGE). Las cifras indican que el salario que perciben las mujeres es casi un 22% inferior, de media, al de los hombres. Este es un factor muy importante en el análisis de este colectivo de inactivos que desglosa la EPA. Solo el año pasado fueron 1.300 las mujeres que renunciaron a buscar un empleo para dedicarse a labores de cuidado frente a 800 hombres. En este caso, con la referencia de 2017, las mujeres representan el 62% de los nuevos inactivos por este motivo. Si se toma como referencia el total del año pasado, de 36.400 inactivos por este motivo, 33.000 son mujeres, lo que supone el 90,7% frente a 3.400 hombres (9,3%).

Desde 2015 crece la lista de inactivos por motivos de cuidado familiar. En 2016 se unieron 2.600 personas, figurando en total 34.300. No obstante, esta cifra está muy lejos de las 47.200 personas registradas por la EPA en 2009, justo antes de la crisis. En aquel momento eran muchos más los individuos (en su mayoría mujeres igualmente, 45.200 frente a 2.000) que no buscaban trabajo porque habían decidido realizar los cuidados de los parientes que lo necesitaban y de atención a los hijos.

"Muchas veces se realiza un cálculo en la unidad familiar, teniendo en cuenta que uno de los salarios es la segunda renta, y suele corresponder con la de la mujer. El cálculo pasa por medir lo que se gasta o tendrían que gastar para pagar a terceras personas que se encarguen de realizar dichas tareas de cuidados familiares para combinarlo con los horarios de trabajo. Si se compara, se trata de una decisión por compensación", explica el economista Alberto Vaquero. La falta de recursos económicos para combinar trabajo y obligaciones familiares es clave.

Pontevedra es la provincia con los datos más altos, teniendo en cuenta la EPA a cierre de 2017. En concreto, 16.100 pontevedreses renunciaron a buscar empleo para dedicarse a las tareas de cuidado familiar. De esa cantidad, 13.900 eran mujeres y 2.200 hombres. Le sigue en la lista A Coruña, con 13.500 inactivos por los mismos motivos (12.600 mujeres). En Lugo se registraron 4.100 personas inactivas en 2017 y 2.700 en Ourense.

Compartir el artículo

stats