La Agencia Tributaria de Galicia vigilará con lupa las renuncias a herencias por parte de aquellos ciudadanos que tienen deudas con la Xunta. Es una de sus prioridades en el nuevo plan de inspección 2014. La razón, según explican desde la Consellería de Facenda, es que que legalmente una persona que tiene contraídas deudas con la Administración no puede negarse a heredar bienes porque incurriría en "fraude de acreedores".

Cada vez son más los gallegos que rechazan las herencias. Desde el inicio de la crisis el número de renuncias se ha triplicado -el pasado año fueron 1.680 los ciudadanos que se negaron a recibir las posesiones que les dejaron sus familiares en la comunidad autónoma-. La razón es que si aceptan no solo tienen que hacerse cargo de los impuestos que acarrean estas transmisiones de bienes sino que en muchos casos también heredan las deudas de sus parientes, lo que en muchos casos les obliga a responder con su propio patrimonio.

Sin embargo, si un ciudadano tiene deudas tributarias no puede renunciar a estas posesiones porque esto impediría que la Administración pudiera cobrar lo que le deben e iría, por lo tanto, en detrimento de las arcas públicas.

Aunque es cierto que si nadie reclama una herencia, los bienes terminan en manos de la Xunta, no siempre ocurre así y, en ocasiones, cuando se produce una renuncia, el patrimonio y posesiones de la persona fallecida son asumidos por otro familiar.

Por esta razón, cuando el que renuncia es acreedor de la Administración gallega legalmente está obligado a aceptar los bienes que le dejan en herencia.

Ésta es una de las novedades del Plan de Inspección Tributaria de Galicia, el segundo desde que se puso en funcionamiento la Axencia Tributaria de Galicia.

El objetivo para este año es incrementar sus ingresos fiscales en 50 millones de euros poniendo en marcha distintas medidas contra el fraude fiscal.

La intención de la Axencia Tributaria es reforzar la colaboración con otros organismos, así como con el Ministerio de Hacienda, para poder proceder al embargo de inmuebles o de cuentas corrientes que ciudadanos con deudas con la Administración gallega tengan en otras comunidades autónomas.

De la misma manera la Axencia Tributaria de Galicia profundizará en el intercambio de información con el fisco a nivel nacional para comprobar la corrección en las declaraciones tributarias de los contribuyentes, como por ejemplo, si decalaran los valores o seguros.

También se continuará con las inspecciones sobre el patrimonio que los gallegos puedan tener en el extranjero para que declaren por ello y se comprobará si se simulan cambios de residencia para pagar menos impuestos.

Otra de las novedades será verificar que cuando un ciudadano pague impuestos no se olvide de rellenar la correspondiente autoliquidación, puesto que, en ocasiones, hace el ingreso pero no consta formalmente ese documento lo que podría llevar a error en la Administración que no sabe de donde procede y si está bien calculado.