El adiós de Varela generó ayer una cascada de reacciones en el consistorio de la capital gallega. La más llamativa resultó la del alcalde, Ángel Currás, que declaró desconocer los motivos de su adiós "ahora", después de la prensa preguntase por la coincidencia con el día en que recibió la citación para declarar en un juicio por intentar despedir a la esposa de un sindicalista -también está imputado por malversación, tráfico de influencias y cohecho-. De hecho, negó conocer que estuviese citado a declarar sobre una maniobra que aparece en los pinchazos telefónicos del caso Pokemon.

También dijo desconocer si está relacionada con la cercanía de la sentencia a los siete concejales juzgados. "No sé si faltan pocos o muchos días para la sentencia, pero no creo que tenga nada que ver con su decisión", declaró antes de no poder concretar quién lo sustituirá y negar una crisis municipal en un consistorio en el que nueve ediles están imputados.

La relación entre ambos era prácticamente nula, según declaró el propio Varela a la juez Pilar de Lara durante el interrogatorio dentro de la operación Pokemon.

La oposición celebró la decisión que habían exigido desde hace doce meses, pero lamentó la demora en producirse. El portavoz socialista en la capital de Galicia, Francisco Reyes, criticó que Varela no dejase su puesto cuando se conocieron los pinchazos telefónicos donde criticaba a sus compañeros. Por ello, Reyes considera al ya exedil "una víctima de guerras internas" en el PP compostelano. Su homólogo en el BNG, Rubén Cela, cree que la dimisión llega "tarde" y resulta insuficiente" para solucionar "el gravísimo problema de legitimidad y credibilidad" del gobierno que dirige Ángel Currás.

También se refirió al caso el delegado de la CIG en el consistorio, Antonio López. Sus críticas provocaron que Varela tratase de forzar el despido de su mujer, que trabaja para una filial de Vendex, según el sumario. En su opinión, actuó con prácticas "propias de la mafia", pero no fue el "instigador" del despido. No concretó quién cree que fue.