La resaca del 25-M rezuma a hipótesis sobre lo ocurrido, invitaciones al análisis profundo ante las no pocas sorpresas, algún golpe en el pecho en señal de contrición y, sobre todo, líderes locales en defensa de que su plaza es la que mejor comportamiento tuvo en la cita con las europeas para sus respectivos partidos. Pero, ¿hasta qué punto es cierto? ¿Hay tanta diferencia en ese contexto generalizado también en Galicia de penalización a las dos grandes formaciones? Pues algo de eso hay. Importantes matices que acercan y alejan a cada una de la caída en 15 y 14 puntos con respecto al porcentaje de votos de hace cinco años de PP y PSdeG. O que intensifican o acrecientan el comportamiento que siguieron el resto de formaciones. Con un lugar común para todos. La intensidad del castigo en aquellas ciudades que arrastran graves casos de corrupción y donde populares y socialistas acentúan su retroceso. PP sufre el mayor revés en Santiago y A Coruña, y el PSdeG en Ourense.

| Santiago, la pesadilla de los populares. Con siete concejales del PPdeG esperando sentencia por acordar el pago de la defensa del desde ayer su excompañero en la corporación local, Adrián Varela, el concello de la capital es para el primer partido de Galicia la principal sangría de votos. El desplome supera el 40% y aparta hasta 20 puntos el respaldo obtenido hace cinco años. Los populares se quedan con apenas un 29% de las papeletas emitidas. El alcalde, Ángel Currás, admite que "algo habrán pesado" los calvarios judiciales de su grupo, pero se aferra a que el partido logra en Santiago "la mayor ventaja" sobre el PSOE entre todas las ciudades gallegas. ¿Es verdad? Sí. Porque el recorte de los socialistas alcanza el 41,5% en número de sufragios y casi 13 puntos, hasta el 17,87% del total. AGE le pisa los talones. De los mayores incrementos, un 628% más, si comparamos sus datos con los de EU-IU en 2009. La coalición se sitúa en el 15,59%. Podemos salta por encima de BNG, que pierde casi una cuarta parte.

| A Coruña se ceba con los dos grandes. El salto de Carlos Negreira al bastón de mando cumplió el viejo sueño del PPdeG de llegar a la alcaldía coruñesa. En María Pita también resuenan los ecos de la Pokemon, con una pieza separada en la investigación rebautizada como Pikachu. Siete casos abiertos, incluidos algunos vinculados a instituciones estatales y con el concejal popular Julio Flores imputado. La segunda ciudad donde el partido pierde más votos. El 40%. Lo que le convierte en el dueño de únicamente una cuarta parte de las papeletas. En números absolutos, el PPdeG pierde más votos, 16.383 y 17,6 puntos con respecto a hace cinco años. Y el PSdeG resta 16.119 papeletas y también 17 puntos menos. Podemos se lanza directo hasta la tercera posición y AGE al cuarto lugar. Ambos rebasan ligeramente el 12%. A una distancia enorme, el Bloque, que no llega al 6%.

| Vigo, la urbe más igualada e impulso de los nuevos. Los populares recogieron el 25,47% de los votos. Los socialistas, el 22,41%. Los primeros acumulan una disminución de 18.100 votos, el 39%. Los segundos, del 42,8%, a punto de los 18.400. Los dos también caen 17,3 puntos. Las magnitudes más igualadas de todo el panorama autonómico. Con lo que eso supone para el PPdeG, que tuvo en Vigo su menor volumen de respaldos para la cita comunitaria. Los dos se acaban de dar la mano para sacar adelante los presupuestos elaborados por el ejecutivo de Abel Caballero, que apela a "una renovación urgente" de su partido. José Manuel Figueroa, líder popular local, se siente ganador. "Pero tomamos nota -añade- para trabajar en el futuro en políticas de sumar y no confrontar". Suman el 47,9% de los votos. En ninguna otra ciudad se roza esa cifra. AGE se dispara al 13,4%; Podemos amasa un 12,4% y UPyD incrementa un 122% el resultado de 2009. El BNG no encuentra el suelo: 2.184 votos menos, lo que supone un recorte del 23%.

| Ourense pasa factura al PSdeG. Entre 2009 y la pasada noche electoral, los socialistas ourensanos se dejaron más de 8.400 votos. Un 47,4%. Casi la mitad. El peor balance de todas las ocho grandes urbes gallegas. "Una importante pérdida", asume Agustín Fernández, regidor de una ciudad donde las polémicas de su partido no dan tregua desde hace años, epicentro de la Pokemon. Aún así, y pese al recorte de prácticamente 16 puntos, la cuota del PSdeG en la ciudad es la más alta de todas. Por encima del 24% del electorado que depositó su voto. El PPdeG se queda con el 32,49%. Son algo más de 14 puntos por debajo de hace cinco años como consecuencia de un descenso del 39,5% en los votos, alrededor de 8.200. El BNG registra aquí la mayor bajada. Del 26,3%. Su representación se queda en el 5,36%. |

| Lugo, el dato menos malo del PPdeG, y uno de los menos malos también del PSdeG. Carioca, Campeón y Pokemon. La ciudad de las murallas es habitual de las crónicas sobre la corrupción en Galicia. Y la nota discordante en el comportamiento que estos escándalos han podido producir en el resto de ciudades afectadas. Porque pese a que la mayoría persiguen al PSdeG, su recorte, duro, no es de los peores en la comunidad. Un 42% de los votos, alrededor de los 6.000, que le colocan con un 23,3% del escrutinio. Los populares guardan aquí su mejor cosecha. El 32,5%, después de una caída del 39,5% en el número de sufragios.

| Pontevedra y Vilagarcía, el antídoto para el Bloque. En las dos localidades aumenta. Un 14,2% y un 10,7%, respectivamente. En Pontevedra le sirve para mantenerse como fuerza más votada -el 11,65%-, pero no en Vilagarcía (8,62%), donde AGE y Podemos le adelantan en más de dos puntos. UPyD triplica sus apoyos en Arousa. Populares y socialistas ven desvanecerse más de 5.000 votos en Pontevedra y 2.000 en Vilagarcía cada uno.

| La moneda del agónico Ferrol. La cara, para el PPdeG, que ocupa la alcaldía. En Ferrol logró el descenso menos acusado de los votos. Un 35,8%. La cruz, para el PSdeG, que se anotó allí la segunda mayor caída entre las ocho ciudades, de casi el 45%.