El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha ratificado que los vehículos podrán circular el primer fin de semana de julio por la variante de Noia (A Coruña), que se pondrá en servicio "entre los días 4 y 5" de ese mes. Lo ha anunciado tras una visita a las obras del puente sobre la ría, que avanzan "a buen ritmo" y cuya estructura se ha sometido este lunes a una nueva prueba de carga con camiones.

La variante de Noia cuenta con una inversión de unos 50 millones de euros y, según ha remarcado el presidente durante su visita a las obras, beneficiará de forma inmediata a unos 30.000 habitantes del entorno, que podrán llegar en menos tiempo a la capital gallega para acceder, por ejemplo, al aeropuerto de Lavacolla o al AVE.

En concreto, Feijóo, al que acompañaba el titular de Infraestruturas de la Xunta, Agustín Hernández, así como alcaldes y diputados, ha explicado que los tiempos de conexión se reducirán "entre 10 y 15 minutos". Además, unos 5.000 vehículos al día --que podrían llegar a 10.000 en periodo estival-- dejarán de circular por el casco urbano de Noia, lo que aliviará el tráfico.

Una vez puesta en marcha la infraestructura, "largamente esperada" por los vecinos de la comarca, durante cinco años se seguirán haciendo controles sistemáticos para "acreditar" su "impacto cero" desde el punto de vista medioambiental y sobre los bancos marisqueros de la ría.

Feijóo ha agradecido al pueblo gallego "su esfuerzo", antes de poner en valor el hecho de que en Galicia "se sigan finalizando" infraestructuras pese a la crisis.

Del mismo modo, ha incidido en el desafío que desde el punto de vista técnico supone este puente con tirantes, el segundo más largo ejecutado por la Xunta tras el de A Illa de Arousa. En sus explicaciones al mandatario autonómico, uno de los técnicos ha subrayado que la estructura de tirantes permitiría que aunque se "rompiesen" uno o dos, el puente "no llegaría a caer".

Tres viaductos

El viaducto principal de la variante tiene su estructura finalizada. A lo largo del mes pasado se colocaron todos los tableros sobre más de un centenar de pilotes, por lo que ya es posible circular por encima del mismo. Según ha explicado un técnico al presidente, ahora se están realizando las pruebas de carga, que ascenderán a medio centenar.

De hecho, la prueba de este lunes ha consistido en colocar más de una veintena de camiones con una carga que suma en total 624 toneladas, cerca de uno de los pilares principales de la infraestructuras. Al margen de las pruebas estáticas, una vez que la estructura esté completamente finalizada, también está prevista una prueba dinámica con recorrido por el puente para analizar posibles deformaciones.

Existen otros dos viaductos menores en la zona de A Barquiña: uno para salvar la actual carretera y el aparcamiento de un centro comercial; y otro para la conexión directa con la vía de altas prestaciones que comunica Noia con Santiago, que se encuentran también prácticamente finalizados.

Mayor seguridad, menor recorrido

El tránsito de la carretera AC-550 por el núcleo de Noia obliga al tráfico de medio y largo recorrido a circular por una travesía urbana, con importantes interferencias entre los desplazamientos locales (tanto rodados como peatonales) y los supralocales, lo que provoca problemas de seguridad vial en la zona.

Por otra parte, los tiempos de recorrido en la actual travesía de Noia son elevados y, según la Xunta, se caracterizan por "un alto grado de indeterminación", debido a las características variables del tráfico dentro del núcleo urbano.

La construcción de la nueva variante, de 4.929 metros de longitud, para el itinerario costero entre Ribeira y Muros, le dará continuidad a la vía de altas prestaciones Santiago-Noia y mejorará la seguridad vial, al tiempo que acorta los tiempos de viaje.