Los ambiciosos planes de desarrollo de suelo industrial que la crisis truncó ha llevado a la empresa pública Xestur a una situación crítica. Se compraron, con cargo a créditos bancarios, millones de metros cuadrados de suelo para construir parques empresariales que el mercado no compró al estallar la recesión económica, por lo que la previsión de ingresos se vino abajo y con ella todos los planes financieros para hacer frente a la devolución de los préstamos. De hecho, Xestur cerró el año 2013 con una deuda a largo plazo de 174 millones de euros. Ante esta situación, la Xunta inyectará este año 32,2 millones de euros a la empresa pública que se destinarán íntegramente a saldar deuda. "Se hace esto para que Xestur siga operando y evitar que entre en quiebra", asegura la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas.

La aportación de recursos se realizará mediante una ampliación de capital que acaba de aprobar el consejo de administración de Xestur. Y será el Instituto Galego da Vivenda e Solo (IGVS) quien aporte en exclusiva los 32,184 millones de euros, según informó Medio Ambiente. El desembolso se realizará en dos tandas, una antes del 30 de mayo y la segunda antes del 30 de noviembre.

Pero el dinero entrará por un lado saldrá por el otro. Con esta operación Xestur conseguirá la liquidez necesaria para hacer frente a las obligaciones de pago ante la imposibilidad de hacerlo con los ingresos de su actividad ordinaria, que es fundamentalmente la compra y preparación de suelo industrial -y también residencial- para ofrecerlo a las empresas.

Medio Ambiente atribuye a una mala planificación del bipartito el actual estado de Xestur, pues en el año 2005, cuando eran cuatro las xestures -una por provincia, ahora están fusionadas en un único ente-, se recurrió a pólizas de crédito para comprar y desarrollar 12 millones de metros cuadrados de suelo industrial. Pero con la crisis no encontraron compradores y se fueron acumulando las pérdidas en la gestión hasta alcanzar en 2013 una deuda que llega a los 174 millones.

Las existencias actuales de suelo -2,4 millones de metros cuadrados- industrial y residencial ascienden a 318,38 millones de euros, de los cuales 209 se corresponden con el valor de actuaciones ya terminadas y el resto, 108 millones, con acciones en curso.

Una vez ampliado, el capital de Xestur ascenderá a 85 millones de euros y el IGVS será el principal accionista (83,11%). La Consellería de Facenda tiene un 11,91% y el resto se lo reparten las cuatro diputaciones, si bien la Lugo abandonará su participación en breve. Como ninguna de las otras partes está interesada en adquirir el capital de la diputación lucense (1,4 millones de euros), se adoptó ha decisión de que sea la propia Xestur la que compre las acciones, pagándole en forma de suelo a elegir entre cinco emplazamientos.