El PSdeG pretende abrir camino en España siendo la primera federación socialista en elegir nuevo líder con un sistema de primarias, pero no desea generar un incendio a Ferraz. Por ello, los socialistas gallegos tratan de convencer contrarreloj a la dirección estatal de Alfredo Pérez Rubalcaba para celebrar la consulta y cumplir con lo que entiende es un "clamor" de las bases. La decisión tiene las horas contadas, pues el asunto se abordará en el Comité Nacional del sábado, del que debería salir un calendario para designar nueva cúpula del PSdeG en el proceso abierto tras las elecciones de octubre en las que perdió siete diputados.

Hace unas semanas, Rubalcaba despachó a la prensa en Canarias con un "no sé nada" sobre la intención del secretario xeral del PSdeG, Pachi Vázquez, de apostar por las primarias, pero su aparato conoce las intenciones de un dirigente que apoyó al actual secretario xeral para tomar el timón socialista frente a Carme Chacón. De hecho, el asunto ha sido abordado en varias conversaciones entre el secretario de Organización, Óscar López, y su homólogo gallego, Pablo García, según fuentes de la cúpula del PSdeG. El tono de los contactos ha sido "informal, pacífico y diplomático" y el PSdeG trata de convencer a la dirección estatal de los beneficios que aportaría esta fórmula, según fuentes socialistas.

Las primarias solo están previstas en los estatutos orgánicos para elegir candidato a presidir la Xunta, pero no para designar líder orgánico. Vázquez considera "alegal" la consulta a la militancia y quiere aprovechar el vacío de que no están prohibidas expresamente para dar cumplimiento a una iniciativa con la que "quiere reconciliarse con las bases", apunta un miembro de la ejecutiva gallega.

Vázquez baraja convocar unas primarias informales entre abril y mayo y un congreso en junio en el que se validaría la decisión de la militancia. "Nadie se atrevería a ir en contra de las primarias", explican fuentes de la dirección del PSdeG, que reconocen que la propuesta "no gusta" a Rubalcaba, que desea calmar las aguas internas del partido y tiene la vista puesta en el riesgo de ruptura con el PSC.

El secretario general del PSOE ya aplazó la discusión sobre este punto al año 2014 y lo desgajó de la Conferencia Política prevista para finales de octubre. Voces de la cúpula socialista gallega consideran que ese retraso "daría tiempo" al exministro José Blanco para preparar su desembarco en Galicia y su candidatura a dirigir el PSdeG.

Ese salto depende de si el Tribunal Supremo lo procesa o no por el caso Campeón. Un reciente informe de la Policía encuentra más vínculos entre él y el empresario José Antonio Orozco, al que supuestamente habría favorecido para regularizar un nave industrial en Sant Boi. Según El Mundo, este era accionista de la empresa que reformó la casa de Blanco, que está imputado por tráfico de influencias entre otros cargos. Recientemente, el exministro aseguró que no aspiraba a responsabilidades futuras en el partido, pero luego matizó sus declaraciones y fuentes socialistas dan por seguro que optará al cetro de Vázquez si no es juzgado.

El secretario xeral del PSdeG pretende dejar las primarias como legado, si bien tampoco ha descartado optar a la reelección, lo que genera inquietud entre sus críticos. En recientes reuniones de la ejecutiva, Vázquez aseguró que las primarias se celebrarían "sí o sí", según miembros de la ejecutiva.

Mientras, en el PSdeG crecen los nervios. El único candidato a liderar el partido, José Ramón Besteiro, presidente de le Diputación de Lugo, ya pidió "plazos definitivos" para fijar la elección de una nueva dirección.