El empresario Ángel de Cabo, también apodado el "liquidador" y cerebro de la presunta trama para descapitalizar Teconsa, propiedad del grupo Martínez Núñez, declaró ayer durante más de dos horas ante el juez José Antonio Vázquez Taín, en Santiago, quien finalmente lo imputó por los delitos de insolvencia punible, falsedad documental, delito fiscal y alzamiento de bienes. No se le impusieron medidas cautelares puesto que el empresario valenciano ya se encuentra encarcelado en Soto del Real (Madrid) por el presunto vaciado de Marsáns en connivencia con el expresidente de la patronal Gerardo Díaz Ferrán.

Aunque De Cabo se prestó a declarar y se mostró colaborador, fuentes próximas a la investigación judicial advirtieron que no admitió en ningún momento los delitos que se le imputan ni aportó novedades que sirvan para esclarecer los hechos, ya que se limitó a dar una versión "poco creíble" de lo sucedido.

El empresario valenciano era el último que quedaba pendiente de declarar ante el juez después de que hace tres semanas Vázquez Taín ordenara la detención de quince personas en toda España, entre ellos los dos hijos del empresario leonés José Martínez Núñez, y el hijo del expresidente de la patronal, José María Cuevas. Todos ellos quedaron en libertad pero imputados por los mismos delitos que ahora le atribuyen a De Cabo.

Este empresario valenciano podría haber adquirido las empresas del grupo Martínez Núñez -entre ellas la constructora Teconsa y tres hoteles ubicados en Santiago, Lugo y Ourense- a un precio simbólico de un euro con la intención de esconder su capital y evadir así los concursos de acreedores que pesaban sobre estas empresas.

La investigación está siendo instruída por el titular del juzgado e instrucción número dos de Santiago y eso ha obligado a trasladar a De Cabo desde la prisión de Soto del Real hasta la cárcel de Teixeiro, donde permaneció desde la pasada semana hasta el día de ayer, fijado para que prestase declaración en Santiago.

El empresario valenciano llegó en torno a las 10.20 horas dentro de un furgón de la Guardia Civil, que lo introdujo en el edificio, con la cara descubierta y sin esposar, por los garajes de la sede judicial.

Según las fuentes consultadas, la instrucción se centrará ahora en el análisis de la abundante documentación incautada en la Operación Caballo de Troya para reconstruir cómo operaba la trama para proceder al vaciado patrimonial de empresas. No obstante, se calcula que esta labor llevará varios meses y que hasta verano puede que no esté concluida.

De este análisis de los movimientos de la trama y de la documentación incautada, las fuentes judiciales consultadas son conscientes de que surgirán líneas que deberán ser derivadas a otros juzgados que mantienen otras investigaciones abiertas.

Por su parte, los dos hijos de Martínez Núñez detenidos también en la Operación Caballo de Troya tienen de plazo hasta el próximo viernes para depositar la fianza de un millón de euros que el juez les impuso a cada uno para eludir la prisión.

De esta forma, tanto M.I.M.P., que fue arrestada en Ponferrada, como su hermano J.L.M.P., detenido en Madrid, se encuentran en la misma situación procesal, pendientes de abonar la fianza de un millón de euros e imputados por delito fiscal, falsedad documental e insolvencia punible.

En total, en la Operación Caballo de Troya fueron detenidas 15 personas: una en la localidad de Coirós (A Coruña), dos en Ponferrada (León), siete en Madrid y cinco en la provincia de Valencia.