El BNG ha presentado hoy su propuesta de nuevo Estatuto de Nación para Galicia como una "herramienta" que, si bien no será un "bálsamo" que resolverá los problemas de Galicia, sí puede ser una "oportunidad" con la que incrementar el autogobierno de la Comunidad para salir de la crisis.

El portavoz nacional del BNG, Guillerme Vázquez, y el portavoz nacionalista en el Parlamento autonómico, Carlos Aymerich, intervinieron esta mañana en un hotel compostelano a modo de apertura del curso político formulando nuevamente la propuesta de Estatuto del Bloque durante un acto celebrado bajo el lema "Tiempo de compromiso con Galicia".

Aymerich, encargado inaugurar la presentación, subrayó la "oportunidad" que representa para Galicia esta propuesta "hecha para ajustarse al marco constitucional vigente", tras repasar los motivos que llevan al BNG a insistir en el avance del autogobierno más allá del debate identitario, como los problemas del sector lácteo, el desempleo o los salarios y pensiones de las más bajas del Estado.

El portavoz parlamentario del Bloque destacó que son las instituciones las que deben adaptarse a las necesidades sociales y no la sociedad la que tenga que renunciar a sus aspiraciones en un marco "rígido e inamovible", y por ello destacó de esta propuesta que es "integradora, honesta" y con voluntad de acuerdo, que es posible si "todos ponemos por delante el interés" de Galicia, dijo.

Seguidamente, Vázquez insistió en este debate "necesario e inaplazable" sobre el autogobierno gallego para poder "tomar decisiones que nos permitan solucionar algunos de los graves problemas económicos y sociales" que afronta la Comunidad, pues "no acreditamos la teoría mil veces difundida de que somos un país pobre que precisa de la solidaridad del Estado para sobrevivir".

"Al contrario, creemos que es el corsé estatal el que nos impide salir del furgón de cola del desarrollo, sea en el conjunto del Estado o de Europa", alegó el portavoz nacional, para quien sin el reconocimiento de una realidad plurinacional, pluricultural y plurilingüística "no existirá democracia real en el Estado español".

Por esa razón, el BNG ofrece debatir este texto "de mínimos" que no está "encorsetado" por la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto catalán y "lejos pues de la aceptación sin más de los dictados del españolismo", de la "ausencia de propuestas concretas que permitan avanzar en la situación actual", de la "parálisis" y de la "resignación", aclaró Vázquez.

"¿Acaso es posible afrontar la crisis económica y volver a crear empleo con la actual capacidad de autogobierno? ¿Dispone el Gobierno gallego de suficientes recursos para afrontar la crisis? Si la respuesta es sí -continuó- la pregunta entonces es por qué el señor Feijóo no utiliza las competencias que le otorga el actual marco político para hacer frente a la crisis".

A su juicio, "algo no encaja en esa tesis" y de nuevo se preguntó "a qué espera el señor Feijóo para resolver los problemas de los gallegos" y "a qué viene estar eludiendo sus responsabilidades".

"Nadie desconoce que en la sociedad gallega existen importantes corrientes políticas y también sociales que, al tiempo que lamentan el corsé estatal, impiden avanzar en la capacidad de autogobierno real. Viven cómodos en la queja inútil, prefieren el lamento a autorresponsabilizarse con nuestro presente y futuro. Inoculan en la sociedad el virus de la resignación, un virus letal", apostilló.

Para sumar a la sociedad en la defensa de más autogobierno, el líder del BNG abogó por "levantar un potente movimiento social en el más amplio sentido de la expresión" que "sea capaz de vencer las resistencias" pues, aseveró: "O Galicia se sube al tren del futuro o quedará como hoy está, a efectos prácticos, en la segunda división estatal".

Entre otras medidas, el BNG aboga además en su texto por una Agencia Tributaria Propia, que la lengua propia de Galicia sea oficial, la supresión de las Diputaciones para avanzar en la comarcalización, autonomía fiscal efectiva o una regulación "sin interferencias estatales" del sistema de cajas de ahorro para evitar su "expatriación".