Dos varones, al parecer dos brigadistas pertenecientes al retén número 8 de Gondomar que participaban en las tareas de extinción de un incendio iniciado anoche en el lugar de San Vicente, en la parroquia de Oitavén, en el municipio pontevedrés de Fornelos de Montes, fallecieron durante las tareas de combate contra las llamas. El fuego trajo en jaque a los servicios de extinción de los municipios limítrofes, ya que había varios focos activos.

El lugar del suceso concentró a numerosos equipos de emergencia, además de unos cien vecinos que colaboraron con los equipos de extinción. El incendio provocó el pánico entre la población, ante la posibilidad de que el fuego se acercase a las viviendas, lo que al cierre de esta edición no había sucedido ni pudo ser confirmado. El servicio contraincendios de la Xunta no facilitó ningún dato de lo ocurrido al no haber trasladado todavía la identidad de los fallecidos a sus familiares.

En la zona del incendio, concretamente en el foco principal, existe una sociedad de caza para repoblación de conejos en el monte. En el lugar de los hechos actuaban anoche al menos cuatro coches motobombas de los Bomberos y Protección Civil de Moaña, además de otros medios de emergencias. La situación era bastante caótica.

Un vecino de Fornelos de Montes con el que se puso en contacto FARO mostraba su preocupación ante la proximidad de las llamas a las viviendas. "No tengo muchos datos, pero sé que han pasado varias ambulancias. Estoy bastante intranquilo. El incendio es espectacular, han ardido muchos metros de monte", comentó tembloroso. Y además recordó que no es la primera vez que la zona arde de manera devastadora. "Hace cuatro años otro incendio lo arrasó todo", aseguró.

Con estos dos fallecidos, ya suman tres las víctimas mortales a lo largo del presente verano a causa de los incendios forestales, que no dan tregua a la provincia tras los fuegos del pasado miércoles en Ponteareas y As Neves. La otra víctima mortal se produjo en un fuego en la localidad coruñesa de Outes.

Portugal

Las llamas no dan tregua en Portugal, especialmente en el norte del país, que registra 22 de los 31 fuegos activos. La situación es especialmente crítica en la frontera con Galicia, donde sigue ardiendo el parque natural de Peneda-Gerés, casi pegado a la Serra do Xurés ourensana. En esa zona del país luso, los equipos de rescate tuvieron que evacuar de sus domicilios a casi un centenar de personas

Fuentes del Gobierno luso detallaron que 120 efectivos con más de 20 camiones y cuatro aviones están trabajando en la zona para evitar que se quemen las viviendas de los evacuados de Vilar de Soente,.

En los cinco distritos del norte del país trabajan casi mil bomberos, que luchan contra las llamas en las regiones de Braga, Guarda, Viana do Castelo, Vila Real e Viseu. El incendio que más días lleva activo es precisamente el que afecta al parque natural, donde se originaron las llamas el pasado sábado.

El ministro del Interior, Rui Pereira, declaró que la situación en los bosques del norte "es comparable a un auténtico escenario de guerra", y elogió el trabajo de los bomberos, después de que dos de ellos falleciesen y varios resultan heridos de gravedad esta semana, según informa Europa Press.

El Ejecutivo luso ha activado el Mecanismo de Protección Civil de la UE, lo que permitirá disponer de equipamiento antiincendios adicional. El objetivo es ahora evitar que el fuego se siga extendiendo, pero el calor, con temperaturas por encima de los 35 grados en algunos puntos, y los fuertes vientos son "particularmente adversos".

Pereira anunció tras el Consejo de Ministros la contratación de dos nuevos medios aéreos, que se unirán a los dos Canadair franceses, que llegaron al país el miércoles, como parte del mecanismo europeo de colaboración de combate a los incendios. "El tiempo que vivimos es un tiempo de combate en el que se impone unidad y cohesión", manifestó.