La Xunta aprobó ayer la orden de convocatoria del concurso de 2.325 megavatios (MW) eólicos con una gran novedad. Era ya obligatorio que los promotores que opten a construir un parque presenten un plan industrial asociado para dinamizar económicamente la zona en que se instale. Esa inversión es proporcional a la potencia solicitada, es decir, cuantos más megavatios se solicitan más cuantioso es ese proyecto de desarrollo, si bien todavía se desconoce cuánto dinero es necesario invertir en ese plan por cada megavatio solicitado.

En este punto introduce la Xunta la novedad. Si el promotor no consigue toda la potencia solicitada tendrá que renunciar a la adjudicación o pagar a la Xunta en metálico el dinero proporcional a la potencia recibida. Un ejemplo puesto ayer desde la propia Consellería ilustra el cambio: si una empresa solicita 100 MW con un plan industrial asociado de 100 millones de euros y finalmente obtiene tan sólo 60 MW, pagará a Economía 60 millones de euros y será ésta la que decida cómo invertirlos a través de Sodiga, su sociedad de desarrollo industrial. "El que concurra tiene que garantizar la inversión", justificó Guerra.

El nuevo concurso, integrado en el Plan re-Xurde Eólico, se decidirá en siete meses. El DOG publicará en cuestión de días la orden y, a partir de ahí, se abrirá un plazo de tres meses para presentar ofertas. La Xunta las evaluará y adjudicará los parques en los siguientes cuatro, según explicaron ayer el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, y el conselleiro de Economía e Industria, Javier Guerra.

La orden establece una serie de requisitos para garantizar la solvencia de los adjudicatarios. Los concurrentes deberán contar en caja con un mínimo del 25% de la inversión prevista en sus planes hasta un máximo de siete millones de euros. Sin ese dinero, no podrán optar a ningún megavatio

Serán precisamente esos proyectos industriales lo que más primarán a la hora de valorar cada propuesta, con 55 puntos sobre 100. La creación de empleo fijo y la rapidez en su puesta en marcha serán también primados, de acuerdo con los criterios contenidos en la orden. La Xunta prevé generar 5.000 puestos de trabajo en el sector.

Además, se tendrá en cuenta en qué sector económico se desarrolla el plan industrial y los ayuntamientos en que se asiente. Se primará a aquellos que inviertan en los lugares con las rentas más bajas.

La orden aprobada ayer permite superar "la grave inseguridad jurídica" en que el Bipartito dejó el sector y garantiza un proceso en el que prime la transparencia, según Guerra. Éste recordó que "no hay ningún recurso a la ley" aprobada esta legislatura .

Guerra, además, destacó que Galicia se adelantará un año al plazo de 2012 para alcanzar la potencia autorizada de 6.500 MW. Eso sí, no pudo concretar en qué plazo se acometería la inversión prevista de 2.325 millones de euros prevista por la Xunta.

A partir de 2011, con todo adjudicado, empieza el proceso de construcción de los parques "que no depende de la Consellería", dijo Guerra. Eso sí, las empresas no recuperarán el aval del 2% hasta que el proyecto esté en marcha.

Feijóo aseguró que la inversión prevista superará un 207% los 650 previstos por el Bipartito. Cuando Anxo Quintana, ex vicepresidente de la Xunta, presentó ese proyecto cifró la inversión prevista en 5.500 millones.

Guerra alabó el nuevo concurso no sólo por "desbloquear" el sector, sino por que con él "Galicia recuperará el liderazgo que nunca debió perder". Las arcas públicas también saldrán ganando. La Xunta calcula que obtendrá 30 millones de euros por el canon cuando estén instalados estos 2.325 MW.