La Guardia Civil de Tráfico denunció en apenas 14 días a 2.507 conductores que circulaban por las carreteras gallegas a más velocidad de la permitida. La última campaña especial de la DGT, que se llevó a cabo entre el 13 y el 26 de marzo y en Galicia se centró especialmente sobre las vías secundarias y locales, se saldó con un balance de 179 conductores multados cada día, es decir, siete cada hora.

Los infractores, con todo, apenas representan el 1,7% de los 145.529 vehículos controlados por Tráfico en toda Galicia, un porcentaje que está por debajo de la media española (2,4%).

La provincia en la que más sanciones se impusieron durante la última campaña de control de velocidad fue A Coruña, donde 983 conductores fueron multados por pisar demasiado el acelerador. Le sigue Pontevedra, donde se realizaron el mayor número de controles -76.238, es decir, algo más de la mitad de los de toda Galicia-, pero en la que sólo se detectaron 881 infracciones de velocidad.

Las diferencias de estas dos provincias con respecto a Ourense y Lugo son muy notables. En Ourense se realizaron 16.342 controles y, derivado de ellos, se impusieron 376 denuncias por exceso de velocidad, mientras que en Lugo hubo 13.837 controles que se saldaron con 267 sanciones tramitadas.

Desde la entrada en vigor del carné por puntos, el pasado 1 de julio, las infracciones relacionadas con la velocidad están sancionadas con la pérdida de entre dos y seis puntos dependiendo del exceso. Así, si se circula entre 21 y 30 kilómetros por encima de lo permitido, el conductor perderá sólo dos puntos, pero si Tráfico lo detecta a una velocidad que supere en un 50% el límite máximo establecido para la vía, perderá de golpe seis puntos de los 12 que tiene de saldo inicial.

La última campaña de la DGT se saldó en toda España con 40.587 conductores denunciados y 1,6 millones de controles. En esta ocasión, Tráfico centró particularmente sus esfuerzos en Galicia como respuesta al repunte de muertes detectado en los dos primeros meses de 2007, que acabaron con 47 muertos, cuatro más que en 2006 en el mismo periodo. Debido a ello, el control se realizó de forma especial en las carreteras secundarias, donde ahora también hay instalados radares.