Los delegados sindicales del personal no médico del Sergas emprendieron ayer un nuevo acto de presión para forzar a la Consellería de Sanidade a mejorar su oferta para la carrera profesional. Tras fracasar las negociaciones en la jornada de mañana, los representantes de los sindicatos decidieron mantener un encierro en la sede del Sergas en Santiago, que se vio secundado por sendos encierros en los hospitales gallegos del resto de los delegados sindicales.

Su intención era la de permanecer en el interior de las dependencias del Sergas hasta que Sanidade moviera ficha y les hiciera una nueva propuesta de carrera profesional recogiendo mayores incrementos salariales por cada grado de ascenso para el personal no médico. La última oferta del Sergas era de 850 euros al año más por cada grado, pero los sindicatos exigen no menos de 1.400 euros.

Las negociaciones entre los sindicatos y los responsables del Sergas se retomaron a media tarde y a las doce de la noche continuaban las reuniones, pero, según fuentes de la Consellería de Sanidade, con visos de llegar a un principio de acuerdo, al menos con los suficientes puntos en común como para desconvocar el encierro de ayer y los previstos el próximo martes en todos los hospitales del Sergas.