Javier Sánchez de Dios / Santiago

Hay que modificar la jornada escolar en Primaria y en Preescolar eliminando la actual reducción en los meses de junio y de septiembre?

- francisco silvosa. Rotundamente sí. Nosotros pensamos que la actual no es necesaria ni conveniente, que supone una alteración del horario familiar y sobre todo, y lo que es aún más importante, que es una alteración de la normalidad horaria de los alumnos. Sin más. Nosotros atendemos a criterios exclusivamente escolares teniendo en cuenta que no podemos decirle a los profesores cuántas horas deben trabajar. Esa es una cuestión a discutir entre la Administración y los sindicatos, entre la patronal y el sector laboral, y lógicamente las asociaciones de padres y madres no entramos ahí.

- rosario alonso. En Comisiones entendemos que lo que deben condicionar los horarios del alumnado han de ser siempre razones únicas y exclusivas de rendimiento académico y no otras externas. Por supuesto que hay razones de conciliación de la vida laboral y familiar -y entre paréntesis: parece que se olvida que las profesoras y profesores también tienen que conciliarla-, pero no se debe hacer a costa del profesorado sino mediante actividades complementarias extraescolares de carácter educativo, para las que hay ahora mismo muchos profesionales perfectamente cualificados.

- xosé graña. La Consellería de Educación ya tomó la decisión, y quiero hacer hincapié en que se tomó tras dialogar con todas las partes haciendo referencia sobre todo a si lo conveniente era jornada igual todo el año o no. Oídos los padres, sindicatos y directores -representando todos ellos aspectos importantes como el de la conciliación de la vida laboral y familiar, los derechos de los profesores y la organización de los centros- se analizaron también razones pedagógicas, didácticas, etcétera y se optó porque el horario sea el mismo desde que comienza el curso hasta que termina.

- silvosa. Lo que está claro es que en principio la jornada disminuyó no por cuestiones pedagógicas, sino económicas, y esas fueron que no había dinero para los comedores y entonces en junio y en septiembre se pactó que no los hubiera, por lo que era preciso reducir la jornada de los alumnos, no la jornada de los maestros. Ahora la consellería dice que tiene dinero, que puede abrir los comedores en junio y septiembre, por tanto no hay por qué mantener la reducción. No hay razones pedagógicas a favor de la reducción: si las hay, según trabajos de expertos, para decir que mantener la habitual es beneficiosa para los rapaces.

- graña. Volver a la jornada normal en junio y en septiembre es independiente de que haya más o menos dinero. Ocurre que la consellería en este momento sí que tiene dotación suficiente como para, entre otras medidas, ampliar el comedor escolar y para completar el acompañante en el transporte. Educación dice que no debe ser problema, para decidir el tipo de jornada, que no haya ni transporte ni comedor: ponemos todo el año ambos. No son contrapartida ni condición una y otra, sólo se decide por razones de tipo educativo, y me gustaría que se dejase esto muy claro, porque entiendo que es importante.

- alonso. Hay estudios para todos, son muy importantes y hay que tenerlos en cuenta, pero muchas veces les falta bajar a la tierra y, como digo coloquialmente, "coger pico y pala". Que nosotros sepamos no hay ningún centro educativo que tuviera jornada continua y por el mal rendimiento académico del alumno hubiera que cambiarla; por lo tanto no debe estar dando mal resultado. Por otro lado, nadie que diera clases a alumnos, y da igual su edad, dice que el rendimiento de los alumnos en las dos sesiones lectivas de la tarde es igual que el de la mañana: en todos es menor, constatado, insisto de nuevo, por la gente que dio clase.

- silvosa. Vamos a ver: lo que está claro es que los colegios tienen que estar abiertos; si después están abiertos para actividades extraescolares, pues no hay problema. Pero las asociaciones no tenemos por qué hacer esas actividades, sino que las tiene que procurar la Administración. ¿Quiénes tienen que hacerlas? Es problema de los sindicatos y de la Administración. ¿Que los profesores distinguen entre complementarios y extraescolares porque lo distingue la Ley? Esa es una cuestión que entra dentro de la planificación del centro, del proyecto educativo y de aquello que es dominio del claustro. Y ahí las APA no pueden entrar.

- graña. Cara a los profesores, en este momento, la consellería tiene una serie de asuntos que se compromete a negociar con los sindicatos en la Mesa, y lo que propone es un compromiso no "a cambio de", porque no estaría obligada a ello. Y en ese sentido, en esa negociación en que hay que discutir diferentes conceptos pendientes, se puede incluir la propuesta de reducir a los profesores, que no a los alumnos, dos horas semanales de horario lectivo. Pero quede claro que los profesores tienen treinta horas de permanencia asegurada en el centro y otras siete y media en actividades para formación, que es lo que marca la Ley.

- alonso. Que haya actividades no lectivas y sí educativas dentro de los centros es algo socialmente que defendemos todos, e iba en el programa del PSOE. Pero, como ya he dicho, yo me echo a temblar, porque el siguiente paso puede ser que los profesores, a las ocho de la tarde, seguiremos en los centros de trabajo. Que se amplíen los servicios en los centros y el horario no tiene por que ser a costa de los profesores, que ya tienen sus treinta y siete horas y media semanales. Y con respecto a la negociación y a la oferta de la Administración de reducir dos horas a los profesores quiero pensar que no es la última y va a reflexionar

- silvosa. Una cosa es la jornada continua y otra la reducción de jornada. Las asociaciones no estamos en contra ni a favor de la primera, pero sí en contra de la reducción, que es lo que se hacía en junio y septiembre. En cuestión de jornada existe también una diferencia clara entre lo urbano y lo rural, y ahí no debemos entrar, aunque posiblemente habría que buscar una escuela que entendiera los dos mundos. Para nosotros es muy interesante que se estudie la escuela del siglo XXI, porque no podemos seguir con la militarizada, la napoleónica del XIX. Y tendremos que hablar de la jornada de los profesores, cuestión de los profesores y la Administración, jornada del alumno, cuestión de profesores, Administración, padres y alumnos, y jornada escolar, cuestión de profesores y padres. Esos son los tres elementos que se deben buscar. A nosotros no nos preocupa el número de horas de los profesores, pero sí está claro que hay que evitar el nivel de fracaso escolar que se está dando en Galicia, cercano al 33 por ciento.

- alonso. En el debate de la educación del siglo XXI quisimos entrar nosotros: horario de apertura y cierre de centros, de alumnado y de profesores, pero no quieren entrar los demás a la hora de la verdad. Las asociaciones, por lo que dice la prensa, celebran que haya clases por la tarde, aunque el rendimiento que puede dar el alumno por las tardes en junio y septiembre es bajísimo: difícilmente vamos a mejorar los números con medidas de este tipo. Es cierto que hay que reducir el fracaso escolar, pero con medidas sensatas, y ésta no lo es mucho. De una vez por todas hay que ponerle el cascabel al gato y hacer un debate serio y riguroso sobre el calendario escolar. Y digo serio y riguroso dejando a un lado necesidades y demandas de padres y madres, porque los docentes estamos cansados de que el noventa por ciento de las medidas que se toman en Educación es pensando en los papás y en las mamás, y hay que tomarlas pensando en los hijos. Y mientras en este país tomemos medidas sólo para que las familias estén contentas habrá fracaso escolar alto.

- graña. Yo creo que no se está discutiendo en cuanto a calendario la bondad o la maldad pedagógica o no pedagógica de la jornada continuada o de la partida. La continuada con la normativa que hay existe en una serie de centros y no en otros; esa normativa no se cambió y no sé si se modificará. El cambio en el calendario es independiente de que haya una u otra jornada. La propuesta de la consellería no fue para modificar la jornada sino para que los centros tuviesen la misma organización durante todo el año, y tampoco fue por presión de padres, ni de sindicatos ni de directores: la Administración valoró los pros y contras y tomó su decisión tras dialogar. Hay que distinguir entre horarios de profesores, de alumnos y de centros: el horario del centro es el que es y el de los profesores es también el que es según la Ley. Y el del alumnado sólo se incrementa en junio y en septiembre: la consellería sólo quiere horario igual todo el año, En cuanto al fracaso escolar es otro tema, y su nivel depende del indicador que se use.