La Dirección General de Tráfico ha desplegado en Galicia 800 agentes con motivo de la operación especial de Semana Santa, en la que se calcula 1,5 millones desplazamientos por carretera entre ayer y el lunes día 9.

El dispositivo especial incluye diecinueve radares fijos, de los que siete se irán rotando por 18 cabinas construidas al efecto y que en su mayoría están ubicadas en carreteras secundarias.

El responsable del Centro de Gestión de Tráfico en Galicia, Ramiro Martínez, apeló, sobre todo, a la "paciencia" de los conductores que se desplacen por la comunidad en los próximos días. Así, invitó a los conductores a "no ponerse metas al volante" porque éstas "llevan a realizar maniobras antirreglamentarias".

Ramiro Martínez destacó la importancia de llevar colocado el cinturón de seguridad, de evitar el exceso de velocidad y el consumo de alcohol, y, en especial, de extremar la precaución en los desplazamientos por carretera, que la Semana Santa pasada dejaron en la comunidad gallega dieciséis fallecidos. También advirtió de las consecuencias del exceso de confianza en los desplazamientos de corta distancia. Al respecto, Martínez recordó que estudios recientes reflejaron que un 70% de los fallecidos moría dentro de la provincia de procedencia y un 40%, en su mismo municipio.

Como principales puntos conflictos durante la Semana Santa, Tráfico señala las entradas a las ciudades. En la provincia de Pontevedra, se prevén retenciones en la A-52 y en la A-55 en los accesos a Vigo, así como en la carretera entre Baiona y Puxeiros; en el puente internacional de Tui y en la travesía de Caldas de Reis.