La Unión Europea (UE) endurecerá a partir del próximo domingo las sanciones contra los responsables de contaminación marítima y vertidos ilegales, que podrán llegar a ser de cárcel.

El próximo 1 de abril entrarán en vigor las nuevas normas comunitarias sobre contaminación marítima, que fueron aprobadas por los Estados miembros en julio de 2005.

Esta normativa endurece las sanciones ya que contempla incluso penas de cárcel para los responsables, cuando hasta ahora sólo se imponían multas económicas.

Además se extiende la responsabilidad por vertidos ilegales y negligencia grave a toda la cadena, desde el armador al propietario del barco, pasando por la sociedad de clasificación.

Los países de la UE acordaron las nuevas normas después de los intensos debates iniciados tras el accidente del Erika en 1999 frente a las costas francesas y, sobre todo, después del hundimiento del petrolero Prestige frente a la costa gallega en noviembre de 2002.

"Debemos ser duros con los vertidos ilegales y combatir las negligencias graves a cualquier precio: la amenaza de penas criminales sobre las cabezas de los contaminadores ayudará a proteger nuestras costas", aseguró el comisario europeo de Transportes, Jacques Barrot.

Las nuevas normas se aplican a todos los vertidos, incluidos los que se produzcan en alta mar, y afectan a todos los barcos que lleguen a puertos europeos, sea cual sea su bandera.

Además, la directiva comunitaria pretende reforzar la cooperación entre los Estados miembros para la detección de vertidos ilegales y el desarrollo de métodos para identificar a las embarcaciones responsables.

Según un estudio desarrollado por las autoridades marítimas de los 25 países miembros del Memorando de París para el control de los navíos, 128 de los 4.616 buques inspeccionados entre febrero y abril de 2006 presentaban deficiencias serias que podían producir vertidos contaminantes.

Frente a las costas gallegas pasan cada año unos 12.000 buques cargados con mercancías peligrosas.