El PP trató ayer de buscar el apoyo del BNG y del PSOE para una iniciativa parlamentaria que tenía por objeto reclamar al Ministerio de Fomento la titularidad para la comunidad autónoma de las autopistas del Atlántico (AP-9) y Central (AP-53) -que enlaza Santiago con Ourense-, pero se encontró con un fuerte ataque por parte de los grupos que sostienen a la Xunta. Socialistas y nacionalistas acusaron al PP de "cínico" e "indecente" por proponer ahora traspasar a Galicia la propiedad de ambas vías de comunicación cuando fue el Gobierno de Aznar el que privatizó Audasa tras prorrogar previamente la concesión hasta 2048.

El diputado del PP Alejandro Gómez argumentó que si la Xunta adquiriese la titularidad de las dos autopistas, su patrimonio aumentaría en 3.000 millones de euros y además así el Gobierno gallego podría realizar un política propia de peajes y establecer descuentos para los usuarios.

El socialista Abel Losada recordó que fue el PP el que privatizó Audasa, la empresa que explota la AP-9, que la venta fue un "pelotazo", y que en cuanto a la AP-53, "deberían estar callados". Argumentó que la Xunta de Fraga financió la obra con 60 millones de euros a fondo perdido para luego ser entregada a un empresa privada para su explotación. "El nivel del escándalo es inimaginable", dijo.

Para la parlamentaria del BNG Carme da Silva, las iniciativas del PP resultan "esperpénticas" y sólo buscan la "confusión" y el intentar "crear desacuerdo" en el Gobierno gallego. Da Silva invitó al PP, en todo caso, a sumarse al acuerdo de gobierno en el que se incluye desde hace año y medio reclamar al Ministerio de Fomento las competencias sobre las autopistas.

En el pleno, el presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, defendió el carácter institucional de su viaje a Brasil y comparó su agenda con los actos que llevaba a cabo Fraga en esta visitas.