El ministro de Defensa, José Antonio Alonso, desveló ayer un nuevo ataque terrorista, aunque resultó fallido, contra las tropas españolas destacadas en Afganistán. En el atentado, perpetrado el pasado día 15 de marzo, falleció un civil afgano cuando presumiblemente estaba manipulando el artefacto explosivo. Alonso dio estos detalles en su comparecencia en el Congreso de los Diputados para informar de las circunstancias en que murió la soldado gallega Idoia Rodríguez el pasado 21 de febrero en Afganistán, cuando una mina explotó a paso del vehículo blindado habilitado como ambulancia que conducía la militar gallega, natural de Friol (Lugo). En ese ataque también resultó herido otro soldado gallego, Jorge Laíño, al que hubo que extirparle el bazo.

El atentado de pasado día 15 de marzo se produjo una vez que ya había sido completado el relevo de las tropas de la Brilat, con sede en Pontevedra, destinadas en Afganistán, y a la que pertenecían tanto Idoia Rodríguez como Jorge Laíño.

Según informó ayer José Antonio Alonso, la explosión del último atentado se produjo a unos 200 metros por delante de un convoy de la Compañía Rápida española y fue advertida por los propios soldados de la unidad. Dos civiles afganos viajaban en una motocicleta en la misma dirección y sentido por delante del convoy y, tal como explicó el ministro, al intentar manipularla, la bomba estalló sin que su onda expansiva llegara a alcanzar a la columna militar.

"Fruto de esa explosión, resultó muerto uno de ellos y el otro civil quedó herido", comentó Alonso en el Congreso.

La investigación posterior, según el relato del ministro de Defensa, determinó que la deflagración se produjo porque las dos personas que viajaban en la moto por delante del convoy español manipulaban un artefacto "con el que cabe pensar que pretendían atentar contra el contingente español instantes después o contra otras unidades posteriormente".

El anterior ataque suicida se produjo el día 13 de noviembre, cuando un vehículo civil se puso a la altura del convoy español y su ocupante hizo detonar la carga explosiva que llevaba en su interior. El autor falleció en el acto y el blindado militar sufrió pequeños destrozos. Sus ocupantes resultaron afectados por pequeñas heridas.