El PP denunciará el lunes ante el Juzgado de Instrucción de Mondoñedo al Ayuntamiento de Foz, gobernado por el PSOE, por la supuesta concesión indebida de 1.380 licencias urbanísticas. Estos permisos se otorgaron después de haberse suspendido las normas subsidiarias de ordenamiento para iniciar la redacción del PXOU, lo que le impedía tal aprobación. Además, "buena parte" de los permisos carecían del "informe jurídico pertinente y preceptivo", según explicó ayer en Santiago Ramón Martínez, el portavoz municipal del PP en esta villa de la costa lucense que no llega a los diez mil habitantes.

"No nos gusta judicializar la vida política, y creemos que es un error grave, pero no nos queda otra vía", aseguró el concejal popular, que compareció ante los periodistas acompañado del secretario general del PP, Alfonso Rueda, quien, a su vez, aseguró que el "caso de Foz no tiene parangón" y, sin embargo, la conselleira de Política Territorial, María José Caride, "mira para otro lado", pese a que es "conocedora de estas irregularidades".

La Xunta anunció un recurso contencioso-administrativo el pasado 23 de febrero, pero, según Rueda, dio un plazo para anular las polémicas licencias, se agotó el mismo, "ha transcurrido un mes y no ha pasado nada". Para Rueda, esta actuación se debe a que los socialistas "tienen miedo de que les fallen los votos de A Mariña lucense" en las elecciones de mayo y "anteponen los intereses de partido a los de la legalidad".

"Este es el urbanismo del partido que da lecciones de urbanismo", ironizó el número dos de los populares gallegos, quien también recordó que tres de las licencias fueron adjudicadas a una empresa, en la que participa el propio regidor con su familia.

El portavoz del Partido Popular en Foz, Ramón Martínez, alertó de "la grave inseguridad jurídica" que vive la villa y que ha provocado que "el motor económico" del municipio, la construcción, "esté semiparalizado" . El edil popular lamentó tener que llevar el caso a los tribunales, pero tomó la decisión después de que el alcalde rechazara "la mano tendida" y se negara a crear una comisión de investigación.