Javier Sánchez de Dios / Santiago

Parece que la Xunta se propone reducir el número de horas dedicadas a la asignatura de Religión, medida que, de confirmarse, afectará sobre todo a la enseñanza de la Religión católica, muy mayoritaria en Galicia. ¿Cómo valoran esa intención?

- alfonso alcalá. Yo represento aquí a un número muy importante de padres y madres de alumnos que desean que la Religión sea una asignatura como las demás y, por supuesto, que no se reduzca el tiempo lectivo. La reducción que se pretende, si se traduce en un daño para los valores que creemos que la Religión católica representa y que impregna en nuestros hijos, nos parece un error y desde luego le manifestamos nuestro rotundo rechazo, que se plasmará de forma conveniente en el caso de que se concrete esa intención, que nosotros ahora mismo oficialmente desconocemos. Nos oponemos y nos preocupa, y la Administración debe reflexionar, porque nosotros tenemos ochenta mil alumnos en Galicia, un tercio del total del alumnado, pero con la matización de que en las ciudades superamos el cincuenta por ciento.

- anxo louzao. No es exacto que la Religión pierda carga horaria: la pierde en Secundaria, pero en Primaria no. Partimos por tanto de una hipótesis falsa; es más, nosotros, en el Consello Escolar, hicimos una propuesta que, conociendo la realidad, parte de nuestra idea de que la enseñanza ha de ser laica y por tanto la Religión no debe formar parte del curriculum escolar, y ésa sería la única garantía de una enseñanza aconfesional y pública. Hicimos una propuesta para que se retiraran tres horas destinadas a Religión y se trasladaran a Educación Artística y que incluye Música: ésa es una área que pierde efectivamente carga lectiva respecto a la situación actual y creemos que es necesaria. La religión debe considerarse como algo privado; debería integrarse en las escuelas, pero como actividad al margen del horario lectivo.

- xavier salgado. Quiero matizar que en Primaria también se pierden horas de Religión, no como ha dicho Louzao. Es cierto que en la anterior ley se marcaban unas horas, pero con el matiz de que se podían dividir sesiones de 45 minutos, lo que con el nuevo borrador se modifica, lo que perjudicará notablemente a los trabajadores. Insisto, y en pocas palabras; en un centro tipo de Primaria con el nuevo decreto se reducen efectivamente las horas lectivas. Y esto tiene unas repercusiones laborales que debo subrayar; el profesorado de Religión antes y ahora es el profesorado, si se puede decir así, más maltratado en cuanto a sus asuntos laborales. Y, aparte, la reducción aún más evidente en Secundaria, incrementa todavía más los costes para este profesorado, y de eso casi nadie habla, del trabajador de la enseñanza, de sus derechos.

- alcalá. A nosotros nos han llegado datos de que se pueden perder en la ESO, concretamente, unas setenta horas anuales y eso llegará a afectar a noventa profesores aproximadamente que se pueden quedar sin empleo. Y eso es un aspecto que debe preocupar, y bastante, a la Administración Pública, como nos preocupa lógicamente a los padres y a las madres de alumnos; que nuestros hijos se queden sin profesorado adecuado es un dato muy negativo. Para la enseñanza en valores y también para la propia calidad del sistema actual. Compartimos en ese sentido la gran preocupación que se ha expresado aquí.

- louzao. Ni siquiera en términos de repercusión laboral el profesor de Religión es el peor parado: hay profesorado de Tecnología en la Secundaria que sale bastante peor. Y en cuanto a la Primaria si se hace lo que dice Salgado de turnos partidos, es una ilegalidad. Lo que hay ahora en Primaria, repito, se mantiene en la propuesta de la Consellería, aunque se distribuye de otro modo, pero el cómputo total es el mismo que está. No es cierto por tanto que pierda la Religión carga horaria en Primaria. Y en Secundaria sí, pero como pierde la Educación Artística y Tecnológica, que aún van padecer más las consecuencias.

- salgado. No estoy diciendo que otros colectivos docentes no vayan a perder horas, que efectivamente las pueden perder: me estoy centrando en el profesorado de Religión, que es el debate y es al que represento. Está claro que en la ley anterior había una carga horaria determinada que se podía repartir sin ningún tipo de ilegalidad. Y hasta ahora el profesor podía partir el horario. Es curioso que se hable de ilegalidad pero no se ha producido denuncia alguna: me pregunto por qué. Pero volviendo al trabajo, nosotros en Comisiones estamos porque no se pierda ningún empleo: en Religión se perderán, y eso no lo podemos permitir.

- ¿Cuál será su reacción si finalmente se aprueba lo que ahora es sólo una intención?

- alcalá. Nosotros no queremos entrar en polémicas sindicales. Lo que tenemos claro es lo que he dicho, y sin rotundidades sobre futuras actuaciones digo que primero vamos a esperar a que se conozca el borrador del decreto y lo estudiaremos. Si esa reducción se llega a efectuar va a repercutir negativamente sobre la formación en valores cristianos que nosotros, como ya he dicho, queremos para nuestras hijas y nuestros hijos, y si se afecta eso analizaremos distintas posibilidades de reacción. Porque reaccionaremos, porque hay que garantizar el derecho a la elección de centro y la pluralidad educativa, derecho que tenemos todos y que también se ve afectado en el caso de una reducción de los horarios. ¿Recurso o movilización? El recurso cabe siempre, pero lo que haremos está sin determinar.

- louzao. Nosotros entendemos, cuando debatimos esto, que hay una una carga lectiva para los alumnos que ya está en el tope: más allá de veinticinco horas en la Primaria no debe ser y más de las 32 en Secundaria tampoco. Y si se habla de aumentar una materia será preciso reducir otra. Si pretendemos que el sistema educativo tenga nuevas materias, indudablemente da carga horaria, y si da carga horaria habrá que reducir por un lado lo que por litro se aumenta. Dicho esto quiero insistir en que en Primaria se mantiene la carga horaria y en Secundaria se reduce algo pero menos que en otras materias, Plástica, Música y Tecnología por ejemplo. ¿Reacción? Si defendemos intereses laborales habrá que defender a todo el profesorado, y eso requerirá planteamientos distintos a algunos escuchados aquí.

- salgado. Estoy de acuerdo con que la tarea de una organización sindical es la de defender a todos los trabajadores, pero quiero hacer hincapié en ese "todos", no a unos por encima de otros. Yo no voy a entrar a hablar de otras materias, porque tratamos de la Religión. Nosotros, en todo caso, no podemos permitir como organización sindical, como Comisiones Obreras, que se pierda ni un solo puesto de trabajo en ninguna materia. Y ya que la asignatura de Religión está en el debate con intensidad en los últimos cuatro años y es el profesorado más olvidado en este tiempo, queremos levantar la voz para advertir de las repercusiones que tendrá la reducción. Y en caso de que ese daño se produzca no se puede descartar ningún tipo de actuación por nuestra parte.

- alcalá. Aquí se ha dicho que la Religión no debe estar en el curriculum escolar y por supuesto nosotros estamos en desacuerdo. Y lo estamos porque independientemente de la ideología de cada cual, la posición estrictamente legal es que debe estar, porque existen acuerdos internacionales entre España y el Vaticano, y no se puede entrar a discutir el asunto. Desde el punto de vista ideológico se podrá decir lo que se quiera, desde el legal, no. Nosotros, además, por ideología, creemos que los valores de la Religión son claves para el progreso, y el bienestar.

- louzao. Insisto en que el hecho religioso debe ser tratado como un elemento que integra sin lugar a dudas nuestra cultura, nuestra historia y nuestro mundo, pero como fenómeno social, y para eso están las Ciencias Sociales. Y otra cuestión es que haya una materia que escape a lo que es un Estado normalizado de Derecho: es difícil de entender desde el punto de vista democrático que mientras la Administración paga al profesorado de Religión, los obispos marcan su idoneidad, el curriculum y tengan la potestad de despedir. ¿Un tratado? Se puede modificar.

- salgado. Quiero remitirme a unas declaraciones realizadas por los máximos responsables de Comisiones Obreras diciendo que basta ya de guerras de religión, de guerras de catecismos. Esto se decía en un contexto: ocurre que estamos viviendo desde hace años una serie de modificaciones legislativas en el campo de la enseñanza que son traumáticas, y Comisiones está por el diálogo y ha insistido en que aceptaríamos lo que saliese del acuerdo. Pero para lograrlo hay que plantear las posiciones desde el respeto a todas las opiniones. Queremos una ley sólida.