La promoción Altamira, situada en la calle Francisca Lago, en la ladera de Cotros, en el municipio de Nigrán, ya no empezó con buen pie. Desde su inicio, en verano de 2006, estuvo acompañada de reiteradas denuncias vecinales por supuestas irregularidades urbanísticas y por estar en un paraje protegido.

Se trata de una urbanización de 5 chalés unifamiliares de 300 metros cuadrados cada uno, de los cuales tres ya están vendidos, y los otros dos restantes, los números dos y cinco, se ofrecen a los precios de 562.275 euros y 606.375 euros, respectivamente. La venta de los chalés la gestiona la inmobiliaria Fincasa.

La página web de la promotora Inca norte (aunque la que construye la urbanización es Essayla) habla de que las construcciones disponen de piscina privada, ascensor o tarima de roble americano entre otras comodidades.

Hace un año, aproximadamente, los vecinos del lugar decidieron recoger firmas en contra de la urbanización y presentaron una demanda en el juzgado porque los nuevos chalés les quitaban las vistas al mar. La queja judicial no llegó a mayores.

En agosto de 2006, Eulogio Abeleira, particular conocido por iniciar procedimientos judiciales contra presuntas irregularidades urbanísticas a lo largo de la costa pontevedresa (especialmente en el sur), presentó una demanda contra la urbanización porque encontró irregularidades en la construcción de muros y en las rasantes del terreno.

El Concello reconoció el error y actuó en los muros pero no en la rasante del terreno.

No satisfecho, Abeleira decidió presentar una segunda demanda, datada del pasado 28 de febrero, en la que informaba de que la urbanización en cuestión se encontraba en un paraje natural protegido por las normas urbanísticas subsidiarias que rigen en el Concello de Nigrán desde la paralización de su Plan General de Ordenación Municipal. En este documento, la ladera de Cotros está catalogada como Bien paisajístico de protección y la construcción de la promoción sería, supuestamente, ilegal. El vecino dijo que trasladará la denuncia a Fiscalía.

La obra de los chalés comenzó el pasado verano, y el primero se encuentra paralizado por la denuncia presentada por Eulogio Abeleira sobre las alturas.