Los obreros, que trabajaban en la construcción de este inmueble, descubrieron a las 14,00 horas un paquete sospechoso, por lo que decidieron avisar a la Guardia Civil, que envió al lugar a un equipo de los TEDAX, que lo explosionaron de forma controlada.

El equipo científico de los TEDAX analiza los restos del artefacto explosivo para intentar determinar su composición.

Según confirmaron fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra, el artefacto casero se encontraba en el interior de una olla exprés. El obrero que la encontró leyó un cartel, escrito en un ordenador, en el que ponía: "Peligro. Bomba".

El trabajador avisó a la Guardia Civi, que explosionó el artefacto de manera controlada. Las Fuerzas de Seguridad investigan la composición del material mientras se ha acordonado la zona.

El subdelegado del Gobierno, Delfín Fernández, declinó cualquier tipo de manifestación sobre este asunto, hasta que avancen las investigaciones.

El artefacto fue colocado en un chalé de propiedad privada en construcción en la calle Francisco Lago en A Ramallosa (Nigrán). El alcalde de la localidad, Alfredo Rodríguez, apuntó que la Guardia Civil acudió al lugar para hacerlo explosionar y restó importancia al caso, si bien dijo que habrá que dejar a las autoridades que prosigan las investigaciones.