La oleada de incendios del pasado mes de agosto no hizo mella en el balance económico de 2006 de la industria forestal, que facturó un nueve por ciento más que en 2005, sin embargo, sus perjuicios se empezarán a notar este ejercicio y creen que "hipotecarán" el futuro del sector al menos durante los diez próximos años.

Así lo pusieron ayer de manifiesto los representantes de la industria, que advirtieron que a partir de ahora habrá menos madera y de menor calidad, pero rehusaron cuantificar los daños económicos globales del agosto negro de 2006.

El director de la Asociación Gallega Monte-Industria, Juan Picos, explicó durante una comparencia en Santiago que el sector ya ha pagado una primera factura que asciende a un total de diez millones de euros por "daños directos", pero afirmó que lo peor está por venir. Aseguró que "por cada metro cúbico de madera quemada, la industria perderá tres metros cúbicos que no se podrán aprovechar en el futuro". Si el pasado año ardieron unos cuatro millones de metros cúbicos, el sector pierde doce millones de metros cúbicos.

Ya que en el futuro habrá menos madera, la gerente del Clúster de la Madera, Belén Varela, defendió la necesidad de "incrementar la superficie arbolada" en la comunidad gallega, plantando en tierras improductivas y llenas de matorrales.

Ana Oróns, de Fearmaga, afirmó que uno de las primeras consecuencias es que los rematantes ya cortaron un 2 por ciento menos de madera. Y advirtió de que están aumentando los gastos de gestión para serrar la madera en el monte.

Resultados

La industria forestal de la comunidad gallega facturó el pasado año 2.291 millones de euros y representa el 3,5% del PIB de la comunidad, lo que sitúa a Galicia como un país forestal al nivel de Finlandia (3,7% del PIB) o Nueva Zelanda (3,1% del PIB), conocidos como primeras potencias del sector.

Esta industria, además, emplea en la autonomía a 26.000 personas, y en la mitad de las comarcas gallegas lidera la actividad industrial. En la provincia de Pontevedra, es la tercera actividad industrial.