X. A. Taboada / Santiago

En Galicia una de cuatro personas vive sola y sus necesidades de espacio en una vivienda son menores. Ésta es la premisa que ha llevado a la Consellería de Vivenda a tomar la decisión de construir pisos de promoción pública de 40 metros cuadrados útiles destinados a hogares unipersonales y dar así "respuesta", en palabras de la conselleira, Teresa Táboas, a este colectivo. La idea es reservar en todas las promociones públicas que haga la Xunta el 10% de los pisos a viviendas unipersonales.

La elección de los 40 metros cuadrados no es aleatoria. Ésta es la superficie mínima que en adelante deberán tener todos los pisos que se construyan en Galicia, tanto los de promoción pública como los de iniciativa privada, y que se recoge en la futura normativa de habitabilidad que ultima la consellería y que reemplazará antes del verano al actual decreto, vigente desde 1992. Otra de las razones, según explicaron desde Vivenda, es que las personas que viven solas demandan pisos acordes con sus necesidades de espacio y que la principal ventaja de ser más pequeños, es que también resultan más baratos.

Como criterio general, en las promociones que corran a cargo de la Xunta, bien porque ejecuta directamente los proyectos de construcción o porque es propietaria del suelo -aunque luego la edificación se realice desde el sector privado-, el 10% de los pisos se construirán con una superficie útil de 40 metros cuadrados.

En la planificación de la Consellería de Vivenda figura la construcción de 4.700 pisos de promoción pública en los próximos años, lo que supone que 470 se reservarán para hogares unipersonales. En total, la Xunta proyecta, en diversas fases, 1.300 viviendas en A Coruña, 1.200 en Ferrol, 600 en Vigo, otras 600 en Pontevedra y 500 en Ourense.

Estos pisos de 40 metros respetarán las condiciones de la futura normativa de habitabilidad, que exige que dispongan como mínimo de un dormitorio, un baño y, o bien cocina-salón o ambas estancias separadas. Y, por consiguiente, quedarán prohibidos los llamados estudios, viviendas de hasta 26 metros cuadrados con dormitorio, salón y cocina en la misma habitación.

Respuesta de calidad

"Las viviendas de un sólo dormitorio deben tener la misma calidad que las viviendas de mayor superficie y dar respuesta a las necesidades de espacio de sus propietarios", dijo Teresa Táboas ayer en A Coruña, tras destacar que el 25% de la población de Galicia vive sola. "Para estas personas hay que darles unas respuesta de calidad arquitectónica y espacial y no limitar las viviendas de un solo dormitorio a espacios muchas veces casi residuales dentro de una promoción de viviendas", añadió la conselleira.

La nueva normativa también obligará al cumpliendo de una novedosa iniciativa. Todos los edificios con más de 50 viviendas deberán contar con un espacio colectivo para uso exclusivo de los residentes. Como mínimo será de 50 metros cuadrados y aumentará su superficie en un metro cuadrado por cada piso a mayores. El uso de esta área será el que elijan los vecinos, como pudiera ser una sala de reuniones o un parque infantil.