El invierno se despidió ayer en Galicia con temperaturas por debajo de los cero grados en el interior y nieve por encima de los 600 metros. La provincia de Lugo fue, en general, la más afectada por ola de frío, que dificultó la circulación del tráfico durante toda la jornada en el Alto do Poio y dejó sin clases a 516 alumnos de 23 centros.

Los municipios en los que se registraron más problemas fueron Pedrafita, donde la nieve obligó a cerrar un colegio, y en Meira, Baleira, A Pontenova, A Fonsagrada, As Nogais, Triacastela, Becerreá, Navia de Suarna, Baralla y Seoane, donde bloqueó el transporte escolar. Además, en la localidad de A Fonsagrada también se requirió la presencia de Protección Civil para retirar nieve de la carretera.

La inestabilidad meteorológica también se dejó sentir en el mar. La flota de bajura del litoral de A Coruña y Lugo permaneció amarrada debido al fuerte oleaje, que alcanzó los cinco metros de altura, y al mar de viento, con rachas próximas a los 40 kilómetros por hora. A pesar de que las predicciones eran similares para las Rías Baixas, parte de las embarcaciones artesanales de Pontevedra sí pudieron faenar.

En cuanto a las temperaturas, las mínimas se registraron en Os Ancares (cuatro grados bajo cero); Lugo y Ourense ciudad (cero). La primavera se estrenará hoy con una jornada invernal, con los termómetros de nuevo bajo cero debido a la masa de aire frío ártico.