"Desde el año 1996 la Educación Primaria en Galicia ha ido sumando clases curso a curso, y el próximo año habrá quince jornadas lectivas más que hace doce años", denunciaba ayer la portavoz del sindicato STEG, Branca Guerreiro, quien también aseguraba que Galicia es, en la actualidad, la comunidad del Estado "con más días de clase en Primaria". Para Guerreiro, este incremento de horas lectivas no obedece a criterios pedagógicos ni a que haya aumentado la docencia, sino a que la Xunta carga a los colegios con "la guardia y custodia de los niños". "No debe ser la escuela quien resuelva la problemática social de las largas jornadas laborales de los padres", sostiene la portavoz de STEG, para quien la solución pasa por otras vías, como las ludotecas o conciliar más y mejor la vida familiar y laboral, y pone el ejemplo de los países nórdicos, donde un padre se puede acoger a la reducción de jornada, sin que merme su salario para cuidar de sus vástagos.

Blanca Guerreiro denuncia además que incrementan las horas de clase, pero no su eficacia, pues los niños tienen un ritmo de aprendizaje, y en junio, con el buen tiempo, por ejemplo, "es imposible trabajar con ellos".