X. A. Taboada / Santiago

De la playa al abrigo y a la bufanda en sólo 24 horas. Tras una semana de tiempo primaveral, con temperaturas que en numerosas localidades superaban los 20 grados, como Pontevedra, Ourense o Vigo, la ola de frío procedente del ártico provocó que en sólo un día Galicia registrara un brusco descenso térmico de hasta diez grados, el viento alcanzara ráfagas de 142 kilómetros por hora y la nieve hiciera acto de presencia en montes por encima de los 800 metros.

Los cambios más exagerados se produjeron, según los datos de MeteoGalicia, en las ciudades de Ourense y Lugo. El sol del domingo hizo subir los termómetros hasta los 21 grados en Ourense y los 17 en Lugo, para caer ayer hasta los 11 grados y los 8, respectivamente. En Pontevedra, los termómetros pasaron de 20 a 13 grados también en 24 horas, registrando el tercer descenso térmico más acusado de Galicia, con una diferencia de siete grados entre sus máximos. Las temperaturas más bajas se registraron en O Cebreiro, con menos un grado bajo cero; y en Manzaneda, con menos cinco.

La ola de frío trajo además intensos, aunque de forma intermitente, vientos que contribuyeron a incrementar la sensación de que la bajada térmica fue todavía mayor. Las rachas más fuertes se alcanzaron en Cabeza de Manzaneda (Ourense), donde las ráfagas llegaron a los 142 kilómetros por hora y en Os Ancares (139 kilómetros).

Aunque la intensidad del viento no hizo necesario declarar la alerta en tierra, Protección Civil dio la de nivel rojo, la más alta, en el mar, debido a que el mar de fondo podría generar olas de hasta siete metros de altura en el noroeste gallego, especialmente en Fisterra, mientras que en el resto de litoral las olas oscilarían entre los cinco y los seis metros.

La previsión de MeteoGalicia es que este frente frío se mantenga estable hasta el jueves, aunque las condiciones en el mar mejorarán hoy notablemente. Las temperaturas máximas seguirán en el mismo nivel que ayer, con muy leves variaciones, pero las mínimas, registradas durante la noche, bajarán un poco más.

El jueves, los termómetros volverán a subir, pero a cambio de aumentar las precipitaciones en forma de lluvia.

Aunque la cuota de nieve se situó en los ochocientos metros con esta ola de frío, no se esperan grandes nevadas debido a que la masa de aire ártico es bastante seca y no provocará la precipitación, más que en puntos aislados, en forma de nieve.

"Que haya una entrada de aire frío ártico es normal en esta época. Lo que ya ha sido más atípico y puede resultar hasta curioso fue la coincidencia de un periodo de temperaturas tan altas como las de la semana pasada seguido de este episodio de aire tan frío", explica un técnico de MeteoGalicia.