Mariola Moreno / A Coruña

En las elecciones municipales del 27 de mayo, al menos 22.125 extranjeros podrán ejercer su derecho constitucional en Galicia y elegir a los alcaldes de sus respectivas localidades de residencia. Eso supone un incremento de más del 78,5% con respecto al censo electoral de este colectivo en los comicios de 2003 y que estaba integrado por 4.753 votantes potenciales, según los datos del Ministerio de Trabajo y el Instituto Galego de Estadística.

Desde 1992 -y tras una reforma constitucional- los ciudadanos europeos residentes en España tienen derecho al voto, pasivo y activo, en las municipales. O lo que es igual, los inmigrantes comunitarios pueden elegir a los alcaldes que los representan y también optar ellos mismos a ejercer esta representatividad municipal.

En 2004, la ampliación de la UE en diez países, pasando con ello de 15 a 25 Estados miembros, incrementó el número de europeos con derecho al voto en Galicia en las convocatorias municipales (las únicas en las que pueden participar). Además, el ingreso, el 1 de enero, en el club de los Veinticinco de Bulgaria y Rumanía -países cuyos colectivos tienen un importante peso en España- ha contribuido a engordar el censo electoral gallego. Al margen de los ciudadanos de la UE y en virtud de un convenio firmado con Noruega en 1990, los naturales de este país con residencia fija en el país, también pueden votar.

A los inmigrantes comunitarios que cuentan con el respaldo legal necesario para votar, hay que sumar la cifra de extranjeros procedentes de cualquier país del mundo nacionalizados españoles. Con independencia del origen, aquéllos que han obtenido la nacionalidad española pueden votar en igual de derechos que cualquier español de nacimiento y, por lo tanto, participar en todos los procesos electorales.

En Galicia, entre el 1 de enero de 2004 y hasta el pasado 31 de diciembre de 2006, un total de 3.689 expedientes se resolvieron favorablemente, con lo que otras tantas personas obtuvieron la nacionalidad, según datos proporcionados por el Ministerio de Justicia.

Por provincias, A Coruña y Pontevedra, con un total de 1.462 y 1.290 concesiones de nacionalidad, respectivamente, son las que encabezan el ránking. Le siguen Lugo (con 473) y Ourense (464). Destacan las nacionalidades otorgadas en la provincia coruñesa, ya que en 2006 casi llegaron a duplicarse con respecto a las registradas dos años antes. Argentinos y colombianos son los que mayoritariamente han obtenido pasaporte español en Galicia.

Condiciones

Para su consecución, la legislación española requiere que quien opte a la nacionalidad haya vivido en el país durante un periodo continuado de diez años. Periodo de residencia que se ve reducido hasta un año en circunstancias puntuales y que extiende a dos años para aquellas personas originarias de países iberoamericanos, Andorra, Filipinas, Guinea Ecuatorial, Portugal y países sefardíes. Caso especial son los que han obtenido la condición de refugiado, a quienes se les exige un lustro de residencia continuada .

En el caso de los comunitarios, el único requisito burocrático necesario para poder votar es estar empadronado en el municipio en cuestión y comunicar al Ayuntamiento su voluntad de participar en el proceso. Basta con efectuar la petición una sola vez, al contrario de lo que les sucede a los naturales de Noruega que residen en España, quienes habrán de solicitar su inclusión en el censo municipal en cada convocatoria.

Conscientes del importante peso específico que la población inmigrante ha ido adquiriendo en el país, los partidos políticos no quieren desaprovechar la oportunidad de hacerse con los votos de este colectivo. En su afán por no desdeñar ni una papeleta, PSOE e IU presentaron en agosto en el Congreso una proposición no de ley en la que instaban al Ejecutivo a que todo inmigrante residente legal en España pueda votar y ser votado en unas municipales. Para que sea realidad habrá que esperar al menos hasta la siguiente convocatoria local, en 2011.