Paz aseguró que no hubo conversaciones con Pescanova, y afirmó que se encuentra "asombrado de lo que está pasando" al igual que sus "compañeros de la junta directiva".

El presidente de OPMEGA señaló que no comprende "el revuelo que se ha formado" y añade que ni tan siquiera habían pensado en deshacerse de Megalmar.

Paz indicó que "la depuradora no está tan mal como algunos dicen" y explicó que la directiva de OPMEGA no está "preocupada" por este tema y reiteró que mientras lleven "los destinos de la organización, Megalmar no se venderá"

Además, atribuyó "este revuelo sin fundamento" a la intención de "un grupo de desestabilizar una vez más el sector mejillonero".