Francisco Cacharro Pardo, presidente de la Diputación de Lugo desde 1983, no volverá a ser el candidato del PP para ocupar este puesto. La renovación generacional que Alberto Núñez Feijóo anunció cuando asumió el liderazgo del partido empieza a tener consecuencias y la apuesta de los populares para intentar retener la presidencia de esta institución será ahora José Manuel Barreiro.

El relevo está confirmado. Feijóo había anunciado que la dirección gallega daría por buena la propuesta que llegase del comité electoral del partido en Lugo. Este organismo se reunió ayer y eligió a Barreiro por unanimidad. De los nueve miembros que forman parte el comité electoral, siete asistieron a la reunión. Las dos ausencias fueron la del propio Barreiro, que decidió no participar en un debate que le afectaba directamente, y la de otro miembro del partido que estaba de viaje en Andalucía.

"Lo mismo que se está dispuesto a recibir una noticia positiva, deportivamente hay que asumir las otras, las negativas", aseguraba Cacharro ayer a la mañana, antes de conocer la decisión formal del comité electoral, pero sabiendo ya que el relevo era imparable.

Rivalidad

Tanto Barreiro como Cacharro habían anunciado públicamente su intención de pujar por este cargo. Después de meses de tensiones internas derivadas del pulso entre ambos dirigentes, la secretaria del comité electoral del PP, Ana Chao, se esforzó ayer en dar una imagen de unidad y dejar claro que el resultado de la votación estaba respaldado por la junta provincial, de la que forman parte más de 130 miembros.

Desde un primer momento quedó claro que la apuesta de la dirección gallega era la renovación. Sin embargo, la batalla por este puesto no se resolvió hasta hace pocos días, tiempo durante el que Feijóo mantuvo dos entrevistas personales con Cacharro para explicarle su posición.

Cacharro, de 70 años y nacido en Jaén, ha sido el presidente de la Diputación de Lugo durante seis mandatos consecutivos. Durante buena parte de este periodo ejerció también como un poderoso barón del partido en una provincia sobre la que se apoyaban las mayorías absolutas de Manuel Fraga. Junto a dirigentes como José Luis Baltar o José Cuiña, fue durante años uno de los pesos pesados del sector del partido de raíces más rurales, conocido como los de la boina -en contraposición a los del birrete-.

Además de su puesto en la Diputación de Lugo, Cacharro es uno de los senadores más veteranos del PP en toda España. Ocupa un puesto en la Cámara Alta desde 1977, es decir, desde antes de aprobarse la Constitución.

Este recambio se produce después de que la Fiscalía haya abierto una investigación sobre la adjudicación de obras y contratos por parte de la Diputación de Lugo, la conocida "Operación Muralla". En este caso inicialmente se detuvieron nueve personas, entre las que se cuentan dos funcionarios, varios ex empleados y trabajadores de una consultoría.

El puesto de Cacharro lo ocupará Barreiro, el mismo que le sustituyó como presidente del PP en Lugo. Feijóo colocó así en la Diputación al que fue su principal rival durante el proceso de sucesión de Manuel Fraga.

La lista de cargos que ocupa Barreiro es larga: presidente provincial, vicepresidente del PP de Galicia y diputado en el Parlamento de Galicia, donde ocupa un lugar destacado como el hombre fuerte de su partido en los trabajos de reforma del Estatuto de Autonomía.

Queda ahora por saber cuando renunciará a su escaño en el Pazo del Hórreo o bien si aguardará a conocer el resultado de las elecciones.