La ciudad de Pontevedra, que celebra en estos días la semana grande de la Peregrina, mantendrá las fiestas, aunque se suspenderán las demostraciones de alegría más evidentes: las bombas de palenque y las recepciones oficiales en ambiente festivo.

"La vida continúa y estas son unas fechas muy importantes para la economía de muchas familias", explicaba ayer la concejala de Fiestas, Anxos Riveiros, al confirmar que las Peregrinas 2005 siguen adelante.

El gobierno municipal hizo ayer una nueva declaración de pésame y condolencias por la tragedia de Afganistán y el alcalde transmitió personalmente su pesar a la familia del pontevedrés fallecido en el siniestro, José Casalderrey, de 20 años y vecino de A Seca.

Además, el concello mantendrá a media asta sus banderas durante los tres días de luto oficial decretados por la Xunta y que comenzaron ayer. En estos tres días habrá tres concentraciones al mediodía ante la casa consistorial.

Por su parte, la portavoz del grupo municipal del Partido Popular, Teresa Pedrosa, criticó ayer la decisión adoptada por el gobierno local: "Si hay luto no hay fiestas, son incompatibles", declaró.

El comercio

Empresarios y comerciantes pontevedreses expresaron públicamente su solidaridad con las familias de los fallecidos y con la Brilat. Los colectivos -Cámara de Comercio de Pontevedra y la Federación provincial de Comercio- firmaron sendas declaraciones institucionales.