Uno de los tres soldados lucenses fallecidos en Afganistán es Pablo Iglesias Sánchez, de 22 años. Sólo llevaba un año en el ejército y vivía con sus padres en Lugo, aunque sus raíces familiares maternas son de Rubián, parroquia del municipio de Bóveda. No tenía hermanos. El abuelo del fallecido, Julio Sánchez, explicó ayer que su nieto partió para Afganistán el pasado día 3. "Estaba casi de estrena", dijo. Comentó que se enteró de la trágica noticia por "los vecinos" porque "hubo una tormenta muy gorda" en su aldea y se quedaron sin luz. Tras enterarse, fue atendido por un coronel de la Brilat de Figueirido, quien le aseguró que la repatriación de los cadáveres tardará "al menos tres días".